/ jueves 9 de enero de 2020

Comentarios y algo más | Felicidades señor presidente. Éxito señor presidente


Expresiones de congratulación y de buenos augurios, escuchadas por el magistrado Ricardo Sodi Cuellar, después de rendir la protesta de ley, que lo investía la noche del martes , como Presidente del Tribunal Superior de Justicia, y del Consejo de la Judicatura del estado de México.

El sufragio de 33 magistrados, en novedoso ejercicio comicial, lo convirtió en el 14 Presidente, que ocupa el despacho, que durante 95 años utilizaron 48 gobernadores, cuando el actual Palacio de Justicia, era sede del Poder Ejecutivo.

13 presidentes le anteceden desde 1969. El licenciado Melchor Dávila González fue el primer usuario; el último en usar la histórica oficina es él. Cubrirá el quinquenio 2020-2025.

Es abogado y académico. Proviene de una estirpe que ejerció la abogacía en juzgados de la ciudad de México y de entidades federativas. Años, en que, la oratoria forense, era el instrumento para el debate judicial, entre abogados y agentes ministeriales. La argumentación jurídica,- base de la disertación- tenía como propósito, convencer al juez, o al jurado popular, que el reo, era inocente, o culpable. La palabra hablada en el terreno de la justicia, cumplía con su milenario fin: convencer, con la retórica o la elocuencia.

Fue director y catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Anáhuac. Como sus ancestros, tiene obra escrita. Ambas actividades, acreditan su academicismo. No es un hombre de leyes improvisado. Conoce el espíritu de la norma y, desde luego, el fin de la justicia. Como magistrado en salas del Tribunal, aplicó imparcialmente el objetivo de “Justitia”: dar a cada quien lo que merece.

Es mexiquense. Vive en el Valle México, que con el de Toluca, forman la geografía física del estado de México. Como tal y como árbitro en el llamado también tribunal de alzada, le asistía el derecho de aspirar a ser presidente.

Ahora, desde la presidencia del alto órgano jurisdiccional, dirigirá la función judicial, cuyo depositario para su ejercicio, en términos de la Constitución del Estado de México, es el Supremo Tribunal. En esa función los órganos judiciales de menor jerarquía, tienen, de acuerdo a su competencia, hacer justicia en una primera instancia. Salas y juzgados, todos, son la estructura encargada de impartir una justicia ágil y eficaz.

El doctor Ricardo Sodi Cuellar, con pluma en mano, se dispone a escribir una página más en la siempre evolutiva historia. En este caso, la de la justicia en el estado de México.

CRONISTA / selata@hotmail.com


Expresiones de congratulación y de buenos augurios, escuchadas por el magistrado Ricardo Sodi Cuellar, después de rendir la protesta de ley, que lo investía la noche del martes , como Presidente del Tribunal Superior de Justicia, y del Consejo de la Judicatura del estado de México.

El sufragio de 33 magistrados, en novedoso ejercicio comicial, lo convirtió en el 14 Presidente, que ocupa el despacho, que durante 95 años utilizaron 48 gobernadores, cuando el actual Palacio de Justicia, era sede del Poder Ejecutivo.

13 presidentes le anteceden desde 1969. El licenciado Melchor Dávila González fue el primer usuario; el último en usar la histórica oficina es él. Cubrirá el quinquenio 2020-2025.

Es abogado y académico. Proviene de una estirpe que ejerció la abogacía en juzgados de la ciudad de México y de entidades federativas. Años, en que, la oratoria forense, era el instrumento para el debate judicial, entre abogados y agentes ministeriales. La argumentación jurídica,- base de la disertación- tenía como propósito, convencer al juez, o al jurado popular, que el reo, era inocente, o culpable. La palabra hablada en el terreno de la justicia, cumplía con su milenario fin: convencer, con la retórica o la elocuencia.

Fue director y catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Anáhuac. Como sus ancestros, tiene obra escrita. Ambas actividades, acreditan su academicismo. No es un hombre de leyes improvisado. Conoce el espíritu de la norma y, desde luego, el fin de la justicia. Como magistrado en salas del Tribunal, aplicó imparcialmente el objetivo de “Justitia”: dar a cada quien lo que merece.

Es mexiquense. Vive en el Valle México, que con el de Toluca, forman la geografía física del estado de México. Como tal y como árbitro en el llamado también tribunal de alzada, le asistía el derecho de aspirar a ser presidente.

Ahora, desde la presidencia del alto órgano jurisdiccional, dirigirá la función judicial, cuyo depositario para su ejercicio, en términos de la Constitución del Estado de México, es el Supremo Tribunal. En esa función los órganos judiciales de menor jerarquía, tienen, de acuerdo a su competencia, hacer justicia en una primera instancia. Salas y juzgados, todos, son la estructura encargada de impartir una justicia ágil y eficaz.

El doctor Ricardo Sodi Cuellar, con pluma en mano, se dispone a escribir una página más en la siempre evolutiva historia. En este caso, la de la justicia en el estado de México.

CRONISTA / selata@hotmail.com