/ jueves 28 de mayo de 2020

Comentarios y algo más | ¿Y el Federalismo? (I)

En cinco años, celebraremos el Bicentenario del Acta Constitutiva de la Federación del 31 de enero de 1824. Documento importante en nuestra historia, que estableció el federalismo mexicano, formalizado por el Segundo Congreso Constituyente, al expedir el 4 de octubre de 1824, la Constitución Federal de los Estados Mexicanos.

El 18 de abril de 1823, el Primer Congreso Constituyente, atendiendo que el fugaz imperio de Agustín de Iturbide, era producto de un albazo, dado del 22 de mayo de 1822, no discutió su abdicación; lisa y llanamente negó su existencia.

En la lucha por el poder se confrontan en esos años, liberales, y conservadores. Los primeros, ideaban crear un Estado federal; los segundos, una República Centralista. Hasta antes de la Revolución de Ayutla, hubo alternancia de poder.

El congreso de 1823, convoca el 21 de mayo, a un Segundo Congreso Constituyente. Declara antes de concluir sus trabajos: “El Congreso ha tenido a bien, acordar, que, con las provincias, se adopta el sistema de república federada, y que no lo ha declarado, en virtud de haber decretando se convoque a una nuevo Congreso que la constituya”.

El Congreso Constituyente, en 1824 construye la primera Constitución netamente mexicana; proclama el ejercicio absoluto de la soberanía y la libre autodeterminación. Al conformar con las provincias, convertidas en estados, la República Federal, establecía el federalismo como vínculo republicano.

Sistema político que, en años de este siglo, continúa manteniendo a los estados, cohesionados en una unión. De ahí su nombre, de Estados Unidos Mexicanos.

A casi doscientos años, jurídicamente el federalismo existe. Empero, acaso me equivoque, en la práctica cotidiana durante los últimos treinta años, con su inobservancia, gobernadores de diferentes corrientes políticas lo han desvirtuado. La forma más común: Adquisición de créditos fuera de México.

La fracción VIII del artículo 73 constitucional, relativo a las Facultades del Congreso; en materia de deuda pública, establece en el párrafo 1° “las bases sobre las cuales el Ejecutivo pueda celebrar empréstitos y para reconocer y mandar pagar la deuda nacional. Ningún empréstito podrá celebrarse sino para la ejecución de obras que directamente produzcan un incremento en los servicios públicos.”

El párrafo 3° del mismo ordenamiento, dice: “establecer en las leyes bases generales para que los estados, y municipios puedan incurrir en endeudamiento; los limites y modalidades bajo los cuales dichos ordenes podrán afectar sus respectivas participaciones para cubrir los empréstitos y obligaciones de pago que contraigan; la obligación de dichos ordenes de gobierno de inscribir y publicar la totalidad de sus empréstitos y obligaciones de pago en un registro público único……”. “Continuará)

En cinco años, celebraremos el Bicentenario del Acta Constitutiva de la Federación del 31 de enero de 1824. Documento importante en nuestra historia, que estableció el federalismo mexicano, formalizado por el Segundo Congreso Constituyente, al expedir el 4 de octubre de 1824, la Constitución Federal de los Estados Mexicanos.

El 18 de abril de 1823, el Primer Congreso Constituyente, atendiendo que el fugaz imperio de Agustín de Iturbide, era producto de un albazo, dado del 22 de mayo de 1822, no discutió su abdicación; lisa y llanamente negó su existencia.

En la lucha por el poder se confrontan en esos años, liberales, y conservadores. Los primeros, ideaban crear un Estado federal; los segundos, una República Centralista. Hasta antes de la Revolución de Ayutla, hubo alternancia de poder.

El congreso de 1823, convoca el 21 de mayo, a un Segundo Congreso Constituyente. Declara antes de concluir sus trabajos: “El Congreso ha tenido a bien, acordar, que, con las provincias, se adopta el sistema de república federada, y que no lo ha declarado, en virtud de haber decretando se convoque a una nuevo Congreso que la constituya”.

El Congreso Constituyente, en 1824 construye la primera Constitución netamente mexicana; proclama el ejercicio absoluto de la soberanía y la libre autodeterminación. Al conformar con las provincias, convertidas en estados, la República Federal, establecía el federalismo como vínculo republicano.

Sistema político que, en años de este siglo, continúa manteniendo a los estados, cohesionados en una unión. De ahí su nombre, de Estados Unidos Mexicanos.

A casi doscientos años, jurídicamente el federalismo existe. Empero, acaso me equivoque, en la práctica cotidiana durante los últimos treinta años, con su inobservancia, gobernadores de diferentes corrientes políticas lo han desvirtuado. La forma más común: Adquisición de créditos fuera de México.

La fracción VIII del artículo 73 constitucional, relativo a las Facultades del Congreso; en materia de deuda pública, establece en el párrafo 1° “las bases sobre las cuales el Ejecutivo pueda celebrar empréstitos y para reconocer y mandar pagar la deuda nacional. Ningún empréstito podrá celebrarse sino para la ejecución de obras que directamente produzcan un incremento en los servicios públicos.”

El párrafo 3° del mismo ordenamiento, dice: “establecer en las leyes bases generales para que los estados, y municipios puedan incurrir en endeudamiento; los limites y modalidades bajo los cuales dichos ordenes podrán afectar sus respectivas participaciones para cubrir los empréstitos y obligaciones de pago que contraigan; la obligación de dichos ordenes de gobierno de inscribir y publicar la totalidad de sus empréstitos y obligaciones de pago en un registro público único……”. “Continuará)