/ martes 15 de junio de 2021

Con Valor Agregado | La nueva realidad educativa

De acuerdo con indicaciones de las autoridades, el regreso a clases presenciales para alumnos mexiquenses comenzó ayer, después de 14 meses de ausencia en las aulas, esto se pudo dar al cumplirse tres condiciones: semáforo epidemiológico en color verde, aplicación de vacunas para maestros y personal académico así como la promoción de un regreso absolutamente voluntario a las aulas.

Nadie puede obligar a alumnos a regresar a clases presenciales, cada familia tiene la libertad de decidirlo para sus hijos, sin embargo, en el caso de las escuelas particulares de la entidad existen condiciones sanitarias adecuadas y suficientes para recibir a los alumnos y continuar con sus estudios.

Las escuelas privadas han invertido en infraestructura y mobiliario para estar en óptimas condiciones para el regreso de los alumnos, con filtros sanitarios permanentes que incluyen toma de temperatura, aplicación de gel antibacterial en repetidas ocasiones durante la jornada, algunos con túneles desinfectantes a través de luz ultra violeta y desinfección periódica de aula y áreas comunes a través de ozono, por mencionar alguno.

De igual forma, algunas de ellas, contarán con modalidades híbridas, es decir, algunos días serán presenciales y otras a distancia, o bien solo a distancia si es que los padres y alumnos así lo deciden.

Las escuelas particulares, igual que muchos otros sectores productivos y de servicios han realizado un gran esfuerzo para estar listos y ser parte de esta reapertura presencial que tanto afectó a la economía, no perdamos de vista aquella frase que dice que las escuelas mueven la economía y en gran medida lo es, ya que dinamiza el transporte público y privado, industria textil, calzado, papelerías, energético, restaurantero, por citar algunos.

Aún cuando estamos a prueba para lograr que el regreso a clases no se convierta en un foco de contagios y pudiese provocar un repunte, es inminente la necesidad de retomar presencialmente el ciclo escolar tanto en escuelas públicas, como privadas para que la calidad educativa no merme tras un largo periodo y por el lado de las escuelas privadas, tras un largo impacto económico que ha concluido en cierre de algunas instituciones y pérdida de empleos.

No debemos perder de vista que pese a estar en semáforo verde, las medidas sanitarias no se deben erradicar y el uso de cubrebocas obligatorio e indispensable en áreas públicas de todo tipo incluyendo las escuelas.

Estamos ante una gran oportunidad de seguir conviviendo con la pandemia de forma segura para que los niños y jóvenes, primordialmente, retomen sus actividades escolares, no dejemos de lado que ellos aún no están vacunados contra el COVID-19 y actualmente no están considerados como en otros países donde ya es una realidad para toda la población de 12 años en adelante, cuidemos de lo más preciado de las familias, los niños y jóvenes, presente de nuestra realidad como sociedad.

De acuerdo con indicaciones de las autoridades, el regreso a clases presenciales para alumnos mexiquenses comenzó ayer, después de 14 meses de ausencia en las aulas, esto se pudo dar al cumplirse tres condiciones: semáforo epidemiológico en color verde, aplicación de vacunas para maestros y personal académico así como la promoción de un regreso absolutamente voluntario a las aulas.

Nadie puede obligar a alumnos a regresar a clases presenciales, cada familia tiene la libertad de decidirlo para sus hijos, sin embargo, en el caso de las escuelas particulares de la entidad existen condiciones sanitarias adecuadas y suficientes para recibir a los alumnos y continuar con sus estudios.

Las escuelas privadas han invertido en infraestructura y mobiliario para estar en óptimas condiciones para el regreso de los alumnos, con filtros sanitarios permanentes que incluyen toma de temperatura, aplicación de gel antibacterial en repetidas ocasiones durante la jornada, algunos con túneles desinfectantes a través de luz ultra violeta y desinfección periódica de aula y áreas comunes a través de ozono, por mencionar alguno.

De igual forma, algunas de ellas, contarán con modalidades híbridas, es decir, algunos días serán presenciales y otras a distancia, o bien solo a distancia si es que los padres y alumnos así lo deciden.

Las escuelas particulares, igual que muchos otros sectores productivos y de servicios han realizado un gran esfuerzo para estar listos y ser parte de esta reapertura presencial que tanto afectó a la economía, no perdamos de vista aquella frase que dice que las escuelas mueven la economía y en gran medida lo es, ya que dinamiza el transporte público y privado, industria textil, calzado, papelerías, energético, restaurantero, por citar algunos.

Aún cuando estamos a prueba para lograr que el regreso a clases no se convierta en un foco de contagios y pudiese provocar un repunte, es inminente la necesidad de retomar presencialmente el ciclo escolar tanto en escuelas públicas, como privadas para que la calidad educativa no merme tras un largo periodo y por el lado de las escuelas privadas, tras un largo impacto económico que ha concluido en cierre de algunas instituciones y pérdida de empleos.

No debemos perder de vista que pese a estar en semáforo verde, las medidas sanitarias no se deben erradicar y el uso de cubrebocas obligatorio e indispensable en áreas públicas de todo tipo incluyendo las escuelas.

Estamos ante una gran oportunidad de seguir conviviendo con la pandemia de forma segura para que los niños y jóvenes, primordialmente, retomen sus actividades escolares, no dejemos de lado que ellos aún no están vacunados contra el COVID-19 y actualmente no están considerados como en otros países donde ya es una realidad para toda la población de 12 años en adelante, cuidemos de lo más preciado de las familias, los niños y jóvenes, presente de nuestra realidad como sociedad.