/ viernes 31 de julio de 2020

Con Valor Agregado | Vivienda en espera

Hay muchos problemas que el gobierno puede resolver o adelantar en su resolución con solo un poco de voluntad, hoy en día hay una gran carencia de oferta de vivienda nueva para los trabajadores afiliados al IMSS y por ende al INFONAVIT y FOVISSSTE, según sea el caso, según el Registro Único de Vivienda solo hay 4 mil 338 casas inscritas y disponibles.

Solo por mencionar a los trabajadores que cuentan con INFONAVIT, existen 700 mil 046 con una preacalificación adecuada para poder obtener un crédito para la compra de una vivienda, pero solo el 0.61% podría obtenerla por falta de oferta.

No perdamos de vista que la construcción incide en 37 de las 42 ramas de la industria y en el caso de la vivienda, por cada casa que se construye se generan 5 empleos directos así como 4 indirectos. Y si de algo estamos adoleciendo como estado, justamente es de generación de empleos, necesitamos medidas de impulso inmediato y el desarrollo de vivienda es un círculo virtuoso que puede potenciarlo.

Los recursos a invertir son totalmente privados, los empleos a generar se cuentan por miles y en todas las regiones del Estado de México, pasando por toda la pirámide ocupacional, y finalmente, miles de familias serían beneficiadas directamente con la obtención de un crédito para lo que pudiera ser una de las partes más preciadas de su patrimonio, su casa.

Sin embargo, resulta muy lamentable que el sector vivienda presente una caída de hasta 80%, respecto al potencial que tiene y de lo que venía construyendo en las administraciones estatales 2005 – 2011 y 2011 -2017, la alta tramitología y lento avance de las autorizaciones, tiene a este sector semiparalizado y sin poder atender la alta demanda de vivienda en el estado más poblado y con el mayor número de trabajadores.

Dicha afectación propicia fuga de inversiones a otros estados circunvecinos, falta de empleo para personal capacitado para desarrollar dichos trabajos, construcción de vivienda irregular, misma que le cuesta hasta 10 veces más al estado, proveer de servicios básicos y generación de cinturones de marginación y pobreza.

Cada orden de gobierno debe hacer lo que les corresponde, lo municipios autorizar los usos de suelo necesarios, de acuerdo a los polígonos de urbanidad, haciendo sus planes de desarrollo con visión de futuro y no trianuales, y el estado, actuando bajo trenes de proceso, medibles, con temporalidad y sanciones administrativas para quienes obstruyan la tramitología e inversión. Por su parte los empresarios desarrolladores están listos para iniciar los trabajos, solo falta que la autoridad de sume, sin duda, valdría mucho la pena.

Hay muchos problemas que el gobierno puede resolver o adelantar en su resolución con solo un poco de voluntad, hoy en día hay una gran carencia de oferta de vivienda nueva para los trabajadores afiliados al IMSS y por ende al INFONAVIT y FOVISSSTE, según sea el caso, según el Registro Único de Vivienda solo hay 4 mil 338 casas inscritas y disponibles.

Solo por mencionar a los trabajadores que cuentan con INFONAVIT, existen 700 mil 046 con una preacalificación adecuada para poder obtener un crédito para la compra de una vivienda, pero solo el 0.61% podría obtenerla por falta de oferta.

No perdamos de vista que la construcción incide en 37 de las 42 ramas de la industria y en el caso de la vivienda, por cada casa que se construye se generan 5 empleos directos así como 4 indirectos. Y si de algo estamos adoleciendo como estado, justamente es de generación de empleos, necesitamos medidas de impulso inmediato y el desarrollo de vivienda es un círculo virtuoso que puede potenciarlo.

Los recursos a invertir son totalmente privados, los empleos a generar se cuentan por miles y en todas las regiones del Estado de México, pasando por toda la pirámide ocupacional, y finalmente, miles de familias serían beneficiadas directamente con la obtención de un crédito para lo que pudiera ser una de las partes más preciadas de su patrimonio, su casa.

Sin embargo, resulta muy lamentable que el sector vivienda presente una caída de hasta 80%, respecto al potencial que tiene y de lo que venía construyendo en las administraciones estatales 2005 – 2011 y 2011 -2017, la alta tramitología y lento avance de las autorizaciones, tiene a este sector semiparalizado y sin poder atender la alta demanda de vivienda en el estado más poblado y con el mayor número de trabajadores.

Dicha afectación propicia fuga de inversiones a otros estados circunvecinos, falta de empleo para personal capacitado para desarrollar dichos trabajos, construcción de vivienda irregular, misma que le cuesta hasta 10 veces más al estado, proveer de servicios básicos y generación de cinturones de marginación y pobreza.

Cada orden de gobierno debe hacer lo que les corresponde, lo municipios autorizar los usos de suelo necesarios, de acuerdo a los polígonos de urbanidad, haciendo sus planes de desarrollo con visión de futuro y no trianuales, y el estado, actuando bajo trenes de proceso, medibles, con temporalidad y sanciones administrativas para quienes obstruyan la tramitología e inversión. Por su parte los empresarios desarrolladores están listos para iniciar los trabajos, solo falta que la autoridad de sume, sin duda, valdría mucho la pena.