/ lunes 14 de diciembre de 2020

Contexto | La niña a la que se le rompió la muela 

Ya se sabía era una glotona de primera y solo esperaba la navidad para comer, comer y comer galletas que le traían, sobre todo por los días de navidad, sus abuelos, sus tíos, sus tías, sus primos mayores y una de sus amigas mas queridas pero sobre todo su padrino a quien siempre esperaba con emoción pues es el quien le regalaba las galletas más ricas.

A pesar de su juventud sabía todo sobre galletas, por ejemplo, que galleta viene del francés gallete idea que no le gustaba mucho pues ella ya había comido galletes y se parecían más a un pastel que a una galleta, que son pequeñas, que caben en la mano, que se pueden comer con los dedos, que les gustan a chicos y a grandes, que se acompañan con café o leche o con café con leche y que en general son redondas como las galletas marías, se dice, que venían de España y se usaban sobre todo en América Latina, y que son como galletas de pobres de todo el mundo hechas de mantequilla en pomada, azúcar, huevo harina de trigo o esencia de vainilla pero con cajeta son una delicia, uf las mantequilla son las más famosas pues se hacen también en Dinamarca, los palets bretons y petits beurre de Francia o las Mailandari suizas o el shortbread de Escocia… en emergencia culinaria son las más fáciles de preparar; o la galleta rellena que está hecha de masa con un relleno de fruta y se horneaban; o las obleas que eran un tipo de galleta raro, pero la vamos a dejar en galleta; las oreo no le gustaban pues le sabían cómo a producto industrial pero de las comerciales le gustaban las Mac´ma que eran como tiritas de harina o las rellenas que dicen que de nata; las de chocolate, que si se hacían bien eran como un viaje al paraíso y que habrían de hacerse con mantequilla a temperatura ambiente, azuquítar, cacao el polvo harina de trigo y levadura; y bueno que decir de las galletas de avena, de avellana…pero también le gustaban las de arroz.

Uf, pero como ella como experta en galletas, también se comía las galletas de época, por ejemplo, las de días de muertos que se hacen con harina, queso crema, mantequilla, azúcar glass, vainilla, azúcar granulada y canela en polvo eso si decoradas con betún con imágenes de calaveritas, catrinas o cajas de muertos o esa delicia de las galletas duras de jengibre; se comía también las galletas de día de la madre que son siempre en forma de flor y cuya base de mantequilla al comérselas se sentía como que se comía a su mamá a besos.

Y ella como buena experta se las comía también por regiones como las galletas duras de Nayarit que servían hasta para la sopa y que son algo así como pan marinero porque duran un buen; o los coricos o galletas de maíz y la delicia de las galletas de masa que venden en la ferias a la salida de las iglesias en montoncitos de a diez y en miniatura y que su mamá le decía que con esas se pegaban las “tripas” pero de todas maneras se las comía…y ya poniéndose más internacional le gustaban las galletas árabes o graibes con su almendra por arriba y que con cafecito árabe pues le encantaban…o sea que cada galleta debería tener su propio maridaje así como los vinos.

Pues resulta que esperando a su padrino en esta navidad en la que había Covid y muchos hornos estaban cerrados, pues le trajo unas galletas de navidad que eran una preciosidad. Venían en una cajita de manera que estaban dentro de una bolsita de celofán con un moño precioso y como acostadas sobre un papel de china rojo y decoradas con un árbol de navidad, un santa clos, un muñeco de nieve, un venado y una figura de algo así como un elfo.

Pues bien, vio maravillada esas hermosas galletas, las tomó, le dio un beso a su padrino y se fue a su rincón de siempre en donde, siempre solita, disfrutaba de los manjares de galletas que le daban.

“¿Cuál me como primero?, se preguntó…de tin marin, de don pingüe…y zas que sale la del Santa Clos…la toma con su mano la aproxima a su boca estaba tan dura que espera un sabor crujiente y delicioso como le gustaba y de pronto…craaacc¡¡¡ que al morder se le rompe el diente…corre al espejo y se ve …”mi diente de enfrente”…”Mamaaaa!!!!”….grita y todos se asustan…sale con el cubrebocas y solo le alcanzan a percibir una lagrima.

Ya se sabía era una glotona de primera y solo esperaba la navidad para comer, comer y comer galletas que le traían, sobre todo por los días de navidad, sus abuelos, sus tíos, sus tías, sus primos mayores y una de sus amigas mas queridas pero sobre todo su padrino a quien siempre esperaba con emoción pues es el quien le regalaba las galletas más ricas.

A pesar de su juventud sabía todo sobre galletas, por ejemplo, que galleta viene del francés gallete idea que no le gustaba mucho pues ella ya había comido galletes y se parecían más a un pastel que a una galleta, que son pequeñas, que caben en la mano, que se pueden comer con los dedos, que les gustan a chicos y a grandes, que se acompañan con café o leche o con café con leche y que en general son redondas como las galletas marías, se dice, que venían de España y se usaban sobre todo en América Latina, y que son como galletas de pobres de todo el mundo hechas de mantequilla en pomada, azúcar, huevo harina de trigo o esencia de vainilla pero con cajeta son una delicia, uf las mantequilla son las más famosas pues se hacen también en Dinamarca, los palets bretons y petits beurre de Francia o las Mailandari suizas o el shortbread de Escocia… en emergencia culinaria son las más fáciles de preparar; o la galleta rellena que está hecha de masa con un relleno de fruta y se horneaban; o las obleas que eran un tipo de galleta raro, pero la vamos a dejar en galleta; las oreo no le gustaban pues le sabían cómo a producto industrial pero de las comerciales le gustaban las Mac´ma que eran como tiritas de harina o las rellenas que dicen que de nata; las de chocolate, que si se hacían bien eran como un viaje al paraíso y que habrían de hacerse con mantequilla a temperatura ambiente, azuquítar, cacao el polvo harina de trigo y levadura; y bueno que decir de las galletas de avena, de avellana…pero también le gustaban las de arroz.

Uf, pero como ella como experta en galletas, también se comía las galletas de época, por ejemplo, las de días de muertos que se hacen con harina, queso crema, mantequilla, azúcar glass, vainilla, azúcar granulada y canela en polvo eso si decoradas con betún con imágenes de calaveritas, catrinas o cajas de muertos o esa delicia de las galletas duras de jengibre; se comía también las galletas de día de la madre que son siempre en forma de flor y cuya base de mantequilla al comérselas se sentía como que se comía a su mamá a besos.

Y ella como buena experta se las comía también por regiones como las galletas duras de Nayarit que servían hasta para la sopa y que son algo así como pan marinero porque duran un buen; o los coricos o galletas de maíz y la delicia de las galletas de masa que venden en la ferias a la salida de las iglesias en montoncitos de a diez y en miniatura y que su mamá le decía que con esas se pegaban las “tripas” pero de todas maneras se las comía…y ya poniéndose más internacional le gustaban las galletas árabes o graibes con su almendra por arriba y que con cafecito árabe pues le encantaban…o sea que cada galleta debería tener su propio maridaje así como los vinos.

Pues resulta que esperando a su padrino en esta navidad en la que había Covid y muchos hornos estaban cerrados, pues le trajo unas galletas de navidad que eran una preciosidad. Venían en una cajita de manera que estaban dentro de una bolsita de celofán con un moño precioso y como acostadas sobre un papel de china rojo y decoradas con un árbol de navidad, un santa clos, un muñeco de nieve, un venado y una figura de algo así como un elfo.

Pues bien, vio maravillada esas hermosas galletas, las tomó, le dio un beso a su padrino y se fue a su rincón de siempre en donde, siempre solita, disfrutaba de los manjares de galletas que le daban.

“¿Cuál me como primero?, se preguntó…de tin marin, de don pingüe…y zas que sale la del Santa Clos…la toma con su mano la aproxima a su boca estaba tan dura que espera un sabor crujiente y delicioso como le gustaba y de pronto…craaacc¡¡¡ que al morder se le rompe el diente…corre al espejo y se ve …”mi diente de enfrente”…”Mamaaaa!!!!”….grita y todos se asustan…sale con el cubrebocas y solo le alcanzan a percibir una lagrima.

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