/ viernes 1 de octubre de 2021

De Análisis y Reflexión | Los asentamiento irregulares del Cerro del Chiquihuite


Apenas hace 15 días en el Estado de México ocurrió otra tragedia, se deslavo el cerro del Chiquihuite del municipio de Tlalnepantla; este deslave del cerro del Chiquihuite destruyo viviendas y trajo como consecuencia la muerte de cuatro personas que quedaron atrapadas, una joven universitaria y una madre con sus dos pequeños hijos, que fueron hallados después de diez días obviamente muertos entre los escombros.

Esta ha sido una de las tragedias que más ha impactado a la sociedad mexicana por sus noticias alarmantes que en los videos fueron muy impactantes.

El motivo fundamental de la tragedia del cerro del Chiquihuite sin lugar a dudas es el Asentamiento Humano en el cerro, es lo que conocemos mucho en el Estado de México como un “Asentamiento Humano Irregular”; como muchos otros existen en la entidad, y en varias ciudades del país, debido a falta de una política pública, que provoca la ausencia de suelo para las clases económicamente débiles (muy pobres) provocando que las familias y las personas se asienten en los cerros, colinas, barrancas, riveras de los ríos, que hayan invadidos los ejidos y las tierras cultivables.

Es así que vemos asentamientos humanos irregulares, en municipios muy poblados como: Atizapán de Zaragoza, Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Nicolás Romero, Tultepec, Tlalnepantla, Valle de Chalco; es decir casi toda la zona metropolitana de la Ciudad de México.

La ausencia de una política pública del desarrollo urbano, ha propiciado que la gente invada estas zonas irregulares desde la década de los 60´ del siglo pasado, los gobiernos estatales en un política “proteccionista” hacia los grupos sociales propició el enorme crecimiento urbano de la entidad, acarreando el crecimiento de manera anárquica e incongruente abatiendo las zonas agrícolas y ganaderas; olvidándose que el Desarrollo Urbano es un proceso de ordenación y adecuación de los asentamientos humanos procurando que el crecimiento poblacional, sea de manera armónica, equilibrada y congruente, y en el que deben de participar los tres órdenes de gobierno Federal, Estatal y Municipal teniendo como objetivo primordial una función orientadora desde su fase de previsión y de programación.

Los Gobiernos anteriores y este, han realizado una política pública equivocada pues en muchos casos otorgaban tierra a gente que venía de otros Estados, provocando además el crecimiento de grupos sociales que invadían grandes extensiones de tierra.

Así la política equivocada era regularizar estos asentamientos humanos, otorgando escrituras públicas en programas clientelares de escrituración, propiciando que el crecimiento urbano fuera incontrolable pues en otras entidades se decía: “Vamos al Estado de México ahí nos regalan tierra o la tomamos; y después nos otorgan incluso nuestra escritura pública” además sin tener una organización y una comunicación adecuada entre los organismos que otorgaban servicios públicos en las zonas altas pues se les otorgaba agua potable, luz eléctrica y hasta alumbrado público.

Hoy vemos en el Estado de México un enorme crecimiento poblacional, vemos el abatimiento de las zonas de sembradíos, vemos inundaciones pues los ríos se desbordan, vemos anarquía en el tráfico pues existen en el Estado enormes cantidades de taxis y de líneas de autobuses, es decir, un crecimiento incontrolable, anárquico, desequilibrado y el Estado de México se ha convertido en una entidad que por más dinero que se le invierta, esté no alcanza y no se controlan las zonas anárquicas.

Esta tragedia del cerro del Chiquihuite, debe ser una voz de alarma para que con acciones de gobierno serias, fuertes y de disciplina ser logre controlar la anarquía del crecimiento urbano.


Apenas hace 15 días en el Estado de México ocurrió otra tragedia, se deslavo el cerro del Chiquihuite del municipio de Tlalnepantla; este deslave del cerro del Chiquihuite destruyo viviendas y trajo como consecuencia la muerte de cuatro personas que quedaron atrapadas, una joven universitaria y una madre con sus dos pequeños hijos, que fueron hallados después de diez días obviamente muertos entre los escombros.

Esta ha sido una de las tragedias que más ha impactado a la sociedad mexicana por sus noticias alarmantes que en los videos fueron muy impactantes.

El motivo fundamental de la tragedia del cerro del Chiquihuite sin lugar a dudas es el Asentamiento Humano en el cerro, es lo que conocemos mucho en el Estado de México como un “Asentamiento Humano Irregular”; como muchos otros existen en la entidad, y en varias ciudades del país, debido a falta de una política pública, que provoca la ausencia de suelo para las clases económicamente débiles (muy pobres) provocando que las familias y las personas se asienten en los cerros, colinas, barrancas, riveras de los ríos, que hayan invadidos los ejidos y las tierras cultivables.

Es así que vemos asentamientos humanos irregulares, en municipios muy poblados como: Atizapán de Zaragoza, Chalco, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ecatepec, Ixtapaluca, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Nicolás Romero, Tultepec, Tlalnepantla, Valle de Chalco; es decir casi toda la zona metropolitana de la Ciudad de México.

La ausencia de una política pública del desarrollo urbano, ha propiciado que la gente invada estas zonas irregulares desde la década de los 60´ del siglo pasado, los gobiernos estatales en un política “proteccionista” hacia los grupos sociales propició el enorme crecimiento urbano de la entidad, acarreando el crecimiento de manera anárquica e incongruente abatiendo las zonas agrícolas y ganaderas; olvidándose que el Desarrollo Urbano es un proceso de ordenación y adecuación de los asentamientos humanos procurando que el crecimiento poblacional, sea de manera armónica, equilibrada y congruente, y en el que deben de participar los tres órdenes de gobierno Federal, Estatal y Municipal teniendo como objetivo primordial una función orientadora desde su fase de previsión y de programación.

Los Gobiernos anteriores y este, han realizado una política pública equivocada pues en muchos casos otorgaban tierra a gente que venía de otros Estados, provocando además el crecimiento de grupos sociales que invadían grandes extensiones de tierra.

Así la política equivocada era regularizar estos asentamientos humanos, otorgando escrituras públicas en programas clientelares de escrituración, propiciando que el crecimiento urbano fuera incontrolable pues en otras entidades se decía: “Vamos al Estado de México ahí nos regalan tierra o la tomamos; y después nos otorgan incluso nuestra escritura pública” además sin tener una organización y una comunicación adecuada entre los organismos que otorgaban servicios públicos en las zonas altas pues se les otorgaba agua potable, luz eléctrica y hasta alumbrado público.

Hoy vemos en el Estado de México un enorme crecimiento poblacional, vemos el abatimiento de las zonas de sembradíos, vemos inundaciones pues los ríos se desbordan, vemos anarquía en el tráfico pues existen en el Estado enormes cantidades de taxis y de líneas de autobuses, es decir, un crecimiento incontrolable, anárquico, desequilibrado y el Estado de México se ha convertido en una entidad que por más dinero que se le invierta, esté no alcanza y no se controlan las zonas anárquicas.

Esta tragedia del cerro del Chiquihuite, debe ser una voz de alarma para que con acciones de gobierno serias, fuertes y de disciplina ser logre controlar la anarquía del crecimiento urbano.