/ lunes 12 de agosto de 2019

Mirada Empresarial / Impulsar el turismo estatal


En esta época de replanteamiento de proyectos estratégicos para impulsar al Estado de México para desarrollar y detonar sus capacidades, el turismo tiene muchas ventanas de oportunidad. Con el esfuerzo conjunto de distintos ámbitos se podría favorecer no sólo la economía, sino el prestigio de nuestra entidad. Para eso, es preciso plantearnos el panorama.

México está en la lista de los diez países más visitados del mundo. En 2018 aportó poco más 17% del producto interno bruto (PIB), casi 210 millones de dólares; su crecimiento (2.4%) fue superior al del PIB nacional (2.0%) en ese año. Los turistas gastaron 23 mil millones de dólares en México.

El turismo extranjero es sólo 15% del total, pero es muy significativo, pues cada turista extranjero gasta poco más de 900 dólares. Por cierto, 80% del turismo internacional proviene de los ciudadanos de nuestro país vecino del norte.

Las cifras hablan por sí solas. El Estado de México no es uno de los más visitados de nuestro país. De hecho, está a media tabla. En 2017, hubo cerca de 4 millones de visitantes, cantidad superada en 2018, la mayoría de origen nacional.

Sin embargo, el patrimonio natural, cultural e intangible del Estado de México es uno de los más variados del país y con mayor posibilidad de crecimiento en visitas turísticas. Está claro que no podemos competir contra los estados que tienen playas. Pero sí podemos dar batalla en cuanto a Turismo Cultural, por ejemplo, impulsando las zonas arqueológicas, virreinales y los antes denominados Pueblos Mágicos y Con Encanto, así como las rutas culturales. El Ecoturismo también puede fusionarse con los anteriores, como en Valle de Bravo, por ejemplo. En cuanto a Turismo Religioso, tenemos trayecto y destino de dos de las tres peregrinaciones más importantes del país: la Villita y Chalma.

Quizá el menos aprovechado es el Turismo de Reuniones, es decir, aquel referido a congresos, reuniones, eventos de negocios y un largo etcétera. En 2017, México, generó 25 mil millones de dólares al año, casi 1.5 % del PIB, en ese rubro. En 2018 nuestro país se convirtió en el primer destino del Turismo de Reuniones en América Latina y el número 22 a nivel mundial. En ese sentido, Toluca tiene muchas posibilidades para erigirse como un destino exitoso, sobre todo, por su infraestructura. Valle de Bravo también puede crecer mucho más.

Desde el sector empresarial hacemos un llamado para unir esfuerzo en políticas estratégicas y convenios transversales con las instancias públicas para detonar esta industria turística. Con el esfuerzo y la buena voluntad de los actores de los sectores involucrados, podremos posicionar al Estado de México en ese rubro. Unidos podemos más y mejor.

comunicacion@coparmexedomex.org.mx y @GilbertoSauzaMa


En esta época de replanteamiento de proyectos estratégicos para impulsar al Estado de México para desarrollar y detonar sus capacidades, el turismo tiene muchas ventanas de oportunidad. Con el esfuerzo conjunto de distintos ámbitos se podría favorecer no sólo la economía, sino el prestigio de nuestra entidad. Para eso, es preciso plantearnos el panorama.

México está en la lista de los diez países más visitados del mundo. En 2018 aportó poco más 17% del producto interno bruto (PIB), casi 210 millones de dólares; su crecimiento (2.4%) fue superior al del PIB nacional (2.0%) en ese año. Los turistas gastaron 23 mil millones de dólares en México.

El turismo extranjero es sólo 15% del total, pero es muy significativo, pues cada turista extranjero gasta poco más de 900 dólares. Por cierto, 80% del turismo internacional proviene de los ciudadanos de nuestro país vecino del norte.

Las cifras hablan por sí solas. El Estado de México no es uno de los más visitados de nuestro país. De hecho, está a media tabla. En 2017, hubo cerca de 4 millones de visitantes, cantidad superada en 2018, la mayoría de origen nacional.

Sin embargo, el patrimonio natural, cultural e intangible del Estado de México es uno de los más variados del país y con mayor posibilidad de crecimiento en visitas turísticas. Está claro que no podemos competir contra los estados que tienen playas. Pero sí podemos dar batalla en cuanto a Turismo Cultural, por ejemplo, impulsando las zonas arqueológicas, virreinales y los antes denominados Pueblos Mágicos y Con Encanto, así como las rutas culturales. El Ecoturismo también puede fusionarse con los anteriores, como en Valle de Bravo, por ejemplo. En cuanto a Turismo Religioso, tenemos trayecto y destino de dos de las tres peregrinaciones más importantes del país: la Villita y Chalma.

Quizá el menos aprovechado es el Turismo de Reuniones, es decir, aquel referido a congresos, reuniones, eventos de negocios y un largo etcétera. En 2017, México, generó 25 mil millones de dólares al año, casi 1.5 % del PIB, en ese rubro. En 2018 nuestro país se convirtió en el primer destino del Turismo de Reuniones en América Latina y el número 22 a nivel mundial. En ese sentido, Toluca tiene muchas posibilidades para erigirse como un destino exitoso, sobre todo, por su infraestructura. Valle de Bravo también puede crecer mucho más.

Desde el sector empresarial hacemos un llamado para unir esfuerzo en políticas estratégicas y convenios transversales con las instancias públicas para detonar esta industria turística. Con el esfuerzo y la buena voluntad de los actores de los sectores involucrados, podremos posicionar al Estado de México en ese rubro. Unidos podemos más y mejor.

comunicacion@coparmexedomex.org.mx y @GilbertoSauzaMa