/ domingo 31 de mayo de 2020

Panorama político | La autoridad daltónica

Mañana, según la información que ha dado a conocer el gobierno de la República se retoma parte de las actividades como regreso a la nueva normalidad en el país.

Con información contradictoria, que nos deja más dudas que certezas, más inseguridad que confianza en los recomendaciones para retomar la vida cotidiana.

Para empezar nos muestran un semáforo nacional totalmente en rojo, es decir, con ese parámetro tenemos al país en alerta total, en la etapa más crítica de contagio.

Si en verdad se asemeja la función vial que tiene el rojo del semáforo, esto significa alto total, no es opción para el conductor avanzar, pues si lo hace esto generaría un riesgo de choque.

El rojo es alto total, freno, no cruce, riesgo, gravedad. Si esto es así, entonces la decisión debería ser no es momento de regresar a las actividades, pues esto implicaría una posibilidad de choque, representado en un mayor número de contagios y muertes.

Es totalmente contradictorio, esquizofrénico, presentar el semáforo en rojo, a la par de los anuncios del presidente López Obrador anunciando que retoma sus giras por el país para inaugurar las etapas de construcción. De sus faraónicas obras.

Si el país está en alto total, entonces las determinaciones deben ser en ese sentido, el de autorizar sólo las actividades esenciales, sin duda tenemos y surgirán más problema económicos.

Pero no todo se debe a la actividad económica, muchas de las personas que por necesidad al no tener otra opción debe estar en la calle para procurar el sustento diario.

Pero si la señal que se da es que la gran mayoría o todos podemos renovar la actividad, si la señal es que el Presidente anda por todo el país inaugurando arranques de obra que no son actividades prioritarias, entonces la percepción social de muchos es que ya regreso la normalidad.

La realidad se impone, demostrándonos que los contagios y las muertes siguen por miles, que somos una de las naciones con la más alta letalidad producida por este virus y la falta de insumos médicos para contrarrestarlo.

El presidente no entiende, que no entiende la etapa en la que estamos es la más grave y él no la ve así, pues demuestra que para él es más importante su proyecto político, sus ideas anquilosadas como las de atacar el desarrollo de las energías limpias para priorizar las arcaicas energías producto de combustibles fósiles cada vez menos usadas en el mundo, el seguir recortando gastos en el gobierno para regalar dinero sin olán, sin reglas de operación de manera discrecional.

Qué el presidente ande en la calle como si nada pasara, por capricho o por necesidad política personal, pues las encuestas demuestran que ha disminuido en las preferencias electorales, va a traer más daños al país, pues está dando la señal de que ya hay que retomar la actividad.

Los gobernadores del país en su mayoría han dicho que no harán caso del semáforo pues el gobierno federal no ha sido consistente con la información que les da.

Los ciudadanos estamos ante una encrucijada que es muy difícil de resolver, pues el semáforo está en rojo y el presidente lo ve en verde, pero lo ve así, porque así quiere o le conviene verlo, en los hechos por elección propia tenemos una autoridad daltónica.

@JorgeInzunzaPAN

Facebook: Jorge Inzunza





Mañana, según la información que ha dado a conocer el gobierno de la República se retoma parte de las actividades como regreso a la nueva normalidad en el país.

Con información contradictoria, que nos deja más dudas que certezas, más inseguridad que confianza en los recomendaciones para retomar la vida cotidiana.

Para empezar nos muestran un semáforo nacional totalmente en rojo, es decir, con ese parámetro tenemos al país en alerta total, en la etapa más crítica de contagio.

Si en verdad se asemeja la función vial que tiene el rojo del semáforo, esto significa alto total, no es opción para el conductor avanzar, pues si lo hace esto generaría un riesgo de choque.

El rojo es alto total, freno, no cruce, riesgo, gravedad. Si esto es así, entonces la decisión debería ser no es momento de regresar a las actividades, pues esto implicaría una posibilidad de choque, representado en un mayor número de contagios y muertes.

Es totalmente contradictorio, esquizofrénico, presentar el semáforo en rojo, a la par de los anuncios del presidente López Obrador anunciando que retoma sus giras por el país para inaugurar las etapas de construcción. De sus faraónicas obras.

Si el país está en alto total, entonces las determinaciones deben ser en ese sentido, el de autorizar sólo las actividades esenciales, sin duda tenemos y surgirán más problema económicos.

Pero no todo se debe a la actividad económica, muchas de las personas que por necesidad al no tener otra opción debe estar en la calle para procurar el sustento diario.

Pero si la señal que se da es que la gran mayoría o todos podemos renovar la actividad, si la señal es que el Presidente anda por todo el país inaugurando arranques de obra que no son actividades prioritarias, entonces la percepción social de muchos es que ya regreso la normalidad.

La realidad se impone, demostrándonos que los contagios y las muertes siguen por miles, que somos una de las naciones con la más alta letalidad producida por este virus y la falta de insumos médicos para contrarrestarlo.

El presidente no entiende, que no entiende la etapa en la que estamos es la más grave y él no la ve así, pues demuestra que para él es más importante su proyecto político, sus ideas anquilosadas como las de atacar el desarrollo de las energías limpias para priorizar las arcaicas energías producto de combustibles fósiles cada vez menos usadas en el mundo, el seguir recortando gastos en el gobierno para regalar dinero sin olán, sin reglas de operación de manera discrecional.

Qué el presidente ande en la calle como si nada pasara, por capricho o por necesidad política personal, pues las encuestas demuestran que ha disminuido en las preferencias electorales, va a traer más daños al país, pues está dando la señal de que ya hay que retomar la actividad.

Los gobernadores del país en su mayoría han dicho que no harán caso del semáforo pues el gobierno federal no ha sido consistente con la información que les da.

Los ciudadanos estamos ante una encrucijada que es muy difícil de resolver, pues el semáforo está en rojo y el presidente lo ve en verde, pero lo ve así, porque así quiere o le conviene verlo, en los hechos por elección propia tenemos una autoridad daltónica.

@JorgeInzunzaPAN

Facebook: Jorge Inzunza