/ viernes 23 de octubre de 2020

Pensamiento Universitario | Desfalco al ISSEMyM

Según la nota publicada en este diario la semana pasada, la Legislatura mexiquense exhortó a los organismos supuestamente encargados de combatir la corrupción iniciar las investigaciones respectivas, en contra de quienes resulten responsables del desfalco financiero al ISSEMyM. Con base en datos de las cuentas públicas de 2006 a 2017, los diputados aseguran que hubo un patrón de saqueo al patrimonio de esta dependencia, endeudamiento y la desaparición de partidas completas de ejercicios anuales, durante los gobiernos de Arturo Montiel, Enrique Peña y Erubiel Ávila, aunque, de acuerdo con otra versión, ya desde el periodo de César Camacho se enfrentaban serios problemas por retención de cuotas no ingresadas al Instituto.

En estas declaraciones se describe una extensa serie de hechos verdaderamente indignantes, como por ejemplo utilizar para otros propósitos el subsidio anual del fondo de pensiones, condonar deudas millonarias sin justificación, pagar por obras no ejecutadas, además de dar pensiones a gente ajena a la dependencia y permitir la afiliación y acceso a los servicios médicos a trabajadores de empresas privadas.

Sin duda este tipo de denuncias muestran lo arraigado que está el fenómeno de la corrupción en el estado de México, donde por lo visto se continúa soslayando la importancia de combatirla de manera frontal y efectiva, quizá ante la consigna de no molestar a la plana mayor. Así, el abuso de los bienes públicos, el nepotismo, el tráfico de influencias y varias otras modalidades de la enfermedad dañan los recursos oficiales, mientras la población sufre las consecuencias de los malos manejos de tanto sinvergüenza.

Desde hace décadas, la cofradía dominante se ha esmerado en centralizar el poder y disponer a su antojo de los presupuestos, con objetivos bastante conocidos, sin importarle los enormes rezagos causados en salud, educación, seguridad y mucho más. Para colmo, todavía debemos soportar sus aspiraciones de ser homenajeados, al dejar su nombre inscrito en escuelas, calles o edificios (y una evidencia está precisamente en la clínica del ISSEMyM ubicada en Paseo Tollocan), en lugar de resignarse a tener su lugar en el basurero de la historia o en el museo nacional de horrores.

Obviamente no existen soluciones fáciles o inmediatas, encaminadas a erradicar la descomposición en cualquier nivel de gobierno, y menos si la voluntad política no va en el sentido de combatirla de manera efectiva, permanente y sistemática, sino en el de garantizar la impunidad y fortalecer las estructuras de complicidad. Por eso, más que lanzar exhortos y recurrir a la mentira de moda, los poderes independientes deben asumir su compromiso de sanear la vida pública, revisar las leyes y aumentar su severidad, pues uno de los crímenes más infames y repulsivos es robarse el dinero del pueblo al amparo del poder.

Asimismo, se requiere crear organismos de control realmente autónomos y con liderazgos dignos, cuyos métodos de fiscalización y rendición de cuentas no reconozcan fueros ni excepciones y actúen siempre con cero tolerancia. Continuar en la apatía ante los saqueos del tipo ISSEMyM es absolutamente ofensivo para los millones de mexiquenses, y eso significa incluso desatender un peligro de inestabilidad social, al apostarle a la destrucción de las instituciones, al desprecio de la legalidad y al triunfo de lo ruin e inmoral.

Según la nota publicada en este diario la semana pasada, la Legislatura mexiquense exhortó a los organismos supuestamente encargados de combatir la corrupción iniciar las investigaciones respectivas, en contra de quienes resulten responsables del desfalco financiero al ISSEMyM. Con base en datos de las cuentas públicas de 2006 a 2017, los diputados aseguran que hubo un patrón de saqueo al patrimonio de esta dependencia, endeudamiento y la desaparición de partidas completas de ejercicios anuales, durante los gobiernos de Arturo Montiel, Enrique Peña y Erubiel Ávila, aunque, de acuerdo con otra versión, ya desde el periodo de César Camacho se enfrentaban serios problemas por retención de cuotas no ingresadas al Instituto.

En estas declaraciones se describe una extensa serie de hechos verdaderamente indignantes, como por ejemplo utilizar para otros propósitos el subsidio anual del fondo de pensiones, condonar deudas millonarias sin justificación, pagar por obras no ejecutadas, además de dar pensiones a gente ajena a la dependencia y permitir la afiliación y acceso a los servicios médicos a trabajadores de empresas privadas.

Sin duda este tipo de denuncias muestran lo arraigado que está el fenómeno de la corrupción en el estado de México, donde por lo visto se continúa soslayando la importancia de combatirla de manera frontal y efectiva, quizá ante la consigna de no molestar a la plana mayor. Así, el abuso de los bienes públicos, el nepotismo, el tráfico de influencias y varias otras modalidades de la enfermedad dañan los recursos oficiales, mientras la población sufre las consecuencias de los malos manejos de tanto sinvergüenza.

Desde hace décadas, la cofradía dominante se ha esmerado en centralizar el poder y disponer a su antojo de los presupuestos, con objetivos bastante conocidos, sin importarle los enormes rezagos causados en salud, educación, seguridad y mucho más. Para colmo, todavía debemos soportar sus aspiraciones de ser homenajeados, al dejar su nombre inscrito en escuelas, calles o edificios (y una evidencia está precisamente en la clínica del ISSEMyM ubicada en Paseo Tollocan), en lugar de resignarse a tener su lugar en el basurero de la historia o en el museo nacional de horrores.

Obviamente no existen soluciones fáciles o inmediatas, encaminadas a erradicar la descomposición en cualquier nivel de gobierno, y menos si la voluntad política no va en el sentido de combatirla de manera efectiva, permanente y sistemática, sino en el de garantizar la impunidad y fortalecer las estructuras de complicidad. Por eso, más que lanzar exhortos y recurrir a la mentira de moda, los poderes independientes deben asumir su compromiso de sanear la vida pública, revisar las leyes y aumentar su severidad, pues uno de los crímenes más infames y repulsivos es robarse el dinero del pueblo al amparo del poder.

Asimismo, se requiere crear organismos de control realmente autónomos y con liderazgos dignos, cuyos métodos de fiscalización y rendición de cuentas no reconozcan fueros ni excepciones y actúen siempre con cero tolerancia. Continuar en la apatía ante los saqueos del tipo ISSEMyM es absolutamente ofensivo para los millones de mexiquenses, y eso significa incluso desatender un peligro de inestabilidad social, al apostarle a la destrucción de las instituciones, al desprecio de la legalidad y al triunfo de lo ruin e inmoral.

ÚLTIMASCOLUMNAS
viernes 23 de octubre de 2020

Pensamiento Universitario | Desfalco al ISSEMyM

Los efectos de la frase “un político pobre es un pobre político” se manifiestan en atracos como el aquí mencionado.

Juan Cuenca Díaz

viernes 02 de octubre de 2020

Pensamiento Universitario | Obediencia ciega

Se vive un cambio, cierto, pero no en el sentido correcto. La deshonestidad no se controla.

Juan Cuenca Díaz

sábado 19 de septiembre de 2020

Pensamiento Universitario | Dignidad estudiantil

Recuperar el prestigio y evitar las vergüenzas por tantas conductas indignas y rectorados fallidos implica atreverse a levantar la voz.

Juan Cuenca Díaz

viernes 21 de agosto de 2020

Pensamiento Universitario | Valores cívicos y éticos 

Por desgracia se siguen presentando los casos de quienes no reconocen la magnitud de la tragedia y adoptan una actitud inconsciente y de indiferencia, siguiendo el ejemplo del presidente de la República.

Juan Cuenca Díaz

viernes 14 de agosto de 2020

Pensamiento Universitario | Justicia por propia mano

La delincuencia cada día se reafirma como una plaga de comprobada peligrosidad, en contraste con la actuación irresponsable y medrosa de gobiernos ampliamente rebasados

Juan Cuenca Díaz

viernes 31 de julio de 2020

Pensamiento Universitario | La corrupción

Aprovechando el hartazgo de la ciudadanía, el actual presidente llegó al poder con la promesa de eliminar estas vilezas y proceder contra sus destacados exponentes, obligándolos a devolver a la hacienda pública lo robado.

Juan Cuenca Díaz

viernes 24 de julio de 2020

Pensamiento Universitario | Irresponsables 

Controlar el problema es tarea de todos, si deseamos realmente transitar hacia una nueva normalidad y no hacia una nueva mortalidad.

Juan Cuenca Díaz

viernes 17 de julio de 2020

Pensamiento Universitario | La ética en la UAEM

Si queremos un México mejor un factor prioritario debe ser la estricta selección de funcionarios, a fin de garantizar el compromiso de trabajar por la excelencia

Juan Cuenca Díaz

Cargar Más