/ sábado 24 de julio de 2021

Política en Blanco y Negro | Los dreamers en Estados Unidos (Parte 1)

La migración humana es intrínseca de la especie, con una constante necesidad de mejorar su calidad de vida y encontrar terrenos prósperos, la humanidad se expandió hacia los cinco continentes, sosteniendo que todos somos producto de este fenómeno social, del cual existen dos tipos la voluntaria y la forzada; la segunda de las nombradas actualmente pasó de ser un fenómeno social a una problemática internacional, derivado de la constante crisis económica y en algunas regiones de la inseguridad o conflictos bélicos.

El país que más recibe inmigrantes es Estados Unidos de Norte America, manteniendo en los últimos años un promedio anual por encima del millón; provenientes de Sudamérica, sobre todo de nuestro país. En ese sentido se acrecentó una tendencia enfocada al cruce ilegal de niños y jóvenes, resultado del establecimiento previo de sus padres o familiares, que, en afán de juntar a sus integrantes, exponen a los menores a los peligros de un cruce ilegal.

Conocidos como “soñadores” o “dreamers”, lograron ingresar a territorio norteamericano cuando aún eran niños, sin los documentos requeridos, cuentan con cierto nivel educativo y sin antecedentes penales; por lo que el 15 de junio de 2012, el expresidente de E.U.A., Barack Obama, anunció la implementación de un nuevo programa denominado Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, DACA por sus siglas en inglés, que otorga un permiso temporal de protección contra la deportación en favor de los inmigrantes indocumentados que arribaron al país antes de sus 16 años, previo a la publicación del programa, continúan estudiando o tienen documento que acrediten su grado educativo.

Disposición ejecutiva, aplaudida mundialmente por expertos en derechos humanos y personal de la ONU; sin embargo el 05 de septiembre de 2017, con el gobierno del expresidente Trump fue suspendida, implementando duras políticas y acoso contra inmigrantes, declaraciones extremistas que fomentaban el odio racial; terminando así con las oportunidades para unos prometedores estudiantes, en su mayoría son mujeres, originando el regreso a sus países de origen, territorios con altos índices de inseguridad y violencia. Intensificando las peticiones para Estados Unidos a fin de garantizar los derechos de los “dreamers”, porque significaba fomentar estereotipos raciales, exiliando del país a jóvenes que se consideran parte de él. Por lo que la Corte Suprema de Estados Unidos el 18 de junio de 2020 revocó la orden presidencial dando continuidad al programa.

A pesar de esto, tras una acción iniciada por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, respaldada por ocho estados (Alabama, Arkansas, Kansas, Louisiana, Mississippi, Nebraska, Carolina del Sur y Virginia Occidental), el 16 de julio del presente año, el Juez Federal del Distrito Sur de Texas, prohibió al Gobierno Federal otorgar nuevos permisos al amparo del DACA, bajo el argumento de que el expresidente Obama la emitió ilegalmente en contra de leyes administrativas federales.

La migración humana es intrínseca de la especie, con una constante necesidad de mejorar su calidad de vida y encontrar terrenos prósperos, la humanidad se expandió hacia los cinco continentes, sosteniendo que todos somos producto de este fenómeno social, del cual existen dos tipos la voluntaria y la forzada; la segunda de las nombradas actualmente pasó de ser un fenómeno social a una problemática internacional, derivado de la constante crisis económica y en algunas regiones de la inseguridad o conflictos bélicos.

El país que más recibe inmigrantes es Estados Unidos de Norte America, manteniendo en los últimos años un promedio anual por encima del millón; provenientes de Sudamérica, sobre todo de nuestro país. En ese sentido se acrecentó una tendencia enfocada al cruce ilegal de niños y jóvenes, resultado del establecimiento previo de sus padres o familiares, que, en afán de juntar a sus integrantes, exponen a los menores a los peligros de un cruce ilegal.

Conocidos como “soñadores” o “dreamers”, lograron ingresar a territorio norteamericano cuando aún eran niños, sin los documentos requeridos, cuentan con cierto nivel educativo y sin antecedentes penales; por lo que el 15 de junio de 2012, el expresidente de E.U.A., Barack Obama, anunció la implementación de un nuevo programa denominado Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, DACA por sus siglas en inglés, que otorga un permiso temporal de protección contra la deportación en favor de los inmigrantes indocumentados que arribaron al país antes de sus 16 años, previo a la publicación del programa, continúan estudiando o tienen documento que acrediten su grado educativo.

Disposición ejecutiva, aplaudida mundialmente por expertos en derechos humanos y personal de la ONU; sin embargo el 05 de septiembre de 2017, con el gobierno del expresidente Trump fue suspendida, implementando duras políticas y acoso contra inmigrantes, declaraciones extremistas que fomentaban el odio racial; terminando así con las oportunidades para unos prometedores estudiantes, en su mayoría son mujeres, originando el regreso a sus países de origen, territorios con altos índices de inseguridad y violencia. Intensificando las peticiones para Estados Unidos a fin de garantizar los derechos de los “dreamers”, porque significaba fomentar estereotipos raciales, exiliando del país a jóvenes que se consideran parte de él. Por lo que la Corte Suprema de Estados Unidos el 18 de junio de 2020 revocó la orden presidencial dando continuidad al programa.

A pesar de esto, tras una acción iniciada por el fiscal general de Texas, Ken Paxton, respaldada por ocho estados (Alabama, Arkansas, Kansas, Louisiana, Mississippi, Nebraska, Carolina del Sur y Virginia Occidental), el 16 de julio del presente año, el Juez Federal del Distrito Sur de Texas, prohibió al Gobierno Federal otorgar nuevos permisos al amparo del DACA, bajo el argumento de que el expresidente Obama la emitió ilegalmente en contra de leyes administrativas federales.