/ martes 8 de agosto de 2023

Rescate Tierra | Verdades qué, son mentiras… 

Sí cometes un error, dime la verdad siempre y juntos buscamos solución, sí me mientes, ya no te creeré y te corregiré, decía mi Padre. Esa regla nos funcionó a los dos en la relación padre – hijo. Nunca intente mentirle y el no creyó nunca, que yo le mintiera.

Esa regla, funciona en la vida diaria. Querer tapar los errores con mentiras sólo enreda las cosas y hacer correcciones es complicado. Ejemplos hay muchos, el alcohólico que pide dinero a sus amigos y familiares para comprar su pomo, argumentando que usara el dinero para ir a ver a su abuela muerta por décima vez. El empleado que llega tarde por el congestionamiento de autos de la calle Hidalgo, aunque el no tiene carro y la calle siempre esté libre. El esposo que llega de noche a casa por la junta en el trabajo, cuando en realidad estaba con la amante. La esposa que con las amigas critica la infidelidad de su pareja y en la tarde se acomoda para besar a su apasionado amigo. En el gobierno, no se diga, no bajarán los sueldos, no subirá la luz, alcanza pa vivir con 200 pesos, soy médico, soy magistrado, mi familia es honesta, los narcos son buenos, vamos a administrar la abundancia, ya nos robaron, no nos volverán a robar, no hay quien resista un cañonazo de 50 mil pesos. El COVID, no mata.

Cuando alguien se acostumbra a mentir, empieza a creer sus mentiras, la mitomanía es una enfermedad y en casos graves saca de la realidad a la persona que la padece.

Quienes rodean a un mitómano a veces se contagian de la enfermedad y entre todos crean un mundo de fantasía que se sostiene en función del poder o el miedo. Hay líderes que han escuchado pajaritos, otros ángeles, algunos muertos hay políticos que hasta adivinos consultan y no faltan los chamanes de la mentira. Existen sistemas políticos construidos sobre mentiras, socialismo, comunismo, capitalismo o monarquías han padecido personajes mitómanos, Hitler, Lenin, Mussolini, Ceasescu. Mentir destruye todo, tarde o temprano, porque hasta las mentiras piadosas, son mentiras.

Hoy, México discute forma y fondo de los nuevos libros de texto, vaya desperdicio de dinero por el capricho de darle trabajo a los intelectuales socialistas y de izquierda, importados de Venezuela, Cuba, Nicaragua y quizá hasta Rusia y China. Hay que fortalecer al líder, aunque México pierda. Falta y quieran distribuir los libros adjuntando una fe de erratas, en lugar de volver a imprimirlos, como si nadie fuera a leer las hojas con errores… el adoctrinamiento, el empoderamiento de los mentirosos.

Es triste y vergonzoso que una Institución como la Secretaría de Educación Pública, con años de experiencia, seriedad y profesionalismo, contando con áreas de investigación y desarrollo de materiales educativos, tenga que padecer el descrédito por unos libros malhechos.

Pedro_gomez77@hotmail.com

Licenciado en Comunicación por la UAEM

Maestrando en Periodismo Político por la Carlos Septién

Sí cometes un error, dime la verdad siempre y juntos buscamos solución, sí me mientes, ya no te creeré y te corregiré, decía mi Padre. Esa regla nos funcionó a los dos en la relación padre – hijo. Nunca intente mentirle y el no creyó nunca, que yo le mintiera.

Esa regla, funciona en la vida diaria. Querer tapar los errores con mentiras sólo enreda las cosas y hacer correcciones es complicado. Ejemplos hay muchos, el alcohólico que pide dinero a sus amigos y familiares para comprar su pomo, argumentando que usara el dinero para ir a ver a su abuela muerta por décima vez. El empleado que llega tarde por el congestionamiento de autos de la calle Hidalgo, aunque el no tiene carro y la calle siempre esté libre. El esposo que llega de noche a casa por la junta en el trabajo, cuando en realidad estaba con la amante. La esposa que con las amigas critica la infidelidad de su pareja y en la tarde se acomoda para besar a su apasionado amigo. En el gobierno, no se diga, no bajarán los sueldos, no subirá la luz, alcanza pa vivir con 200 pesos, soy médico, soy magistrado, mi familia es honesta, los narcos son buenos, vamos a administrar la abundancia, ya nos robaron, no nos volverán a robar, no hay quien resista un cañonazo de 50 mil pesos. El COVID, no mata.

Cuando alguien se acostumbra a mentir, empieza a creer sus mentiras, la mitomanía es una enfermedad y en casos graves saca de la realidad a la persona que la padece.

Quienes rodean a un mitómano a veces se contagian de la enfermedad y entre todos crean un mundo de fantasía que se sostiene en función del poder o el miedo. Hay líderes que han escuchado pajaritos, otros ángeles, algunos muertos hay políticos que hasta adivinos consultan y no faltan los chamanes de la mentira. Existen sistemas políticos construidos sobre mentiras, socialismo, comunismo, capitalismo o monarquías han padecido personajes mitómanos, Hitler, Lenin, Mussolini, Ceasescu. Mentir destruye todo, tarde o temprano, porque hasta las mentiras piadosas, son mentiras.

Hoy, México discute forma y fondo de los nuevos libros de texto, vaya desperdicio de dinero por el capricho de darle trabajo a los intelectuales socialistas y de izquierda, importados de Venezuela, Cuba, Nicaragua y quizá hasta Rusia y China. Hay que fortalecer al líder, aunque México pierda. Falta y quieran distribuir los libros adjuntando una fe de erratas, en lugar de volver a imprimirlos, como si nadie fuera a leer las hojas con errores… el adoctrinamiento, el empoderamiento de los mentirosos.

Es triste y vergonzoso que una Institución como la Secretaría de Educación Pública, con años de experiencia, seriedad y profesionalismo, contando con áreas de investigación y desarrollo de materiales educativos, tenga que padecer el descrédito por unos libros malhechos.

Pedro_gomez77@hotmail.com

Licenciado en Comunicación por la UAEM

Maestrando en Periodismo Político por la Carlos Septién