/ sábado 23 de mayo de 2020

Resignificado de los Derechos Humanos | La salud, un derecho y un deber 

La protección al derecho humano a la salud debe estar por encima de asuntos políticos y administrativos; esta fue una de las conclusiones del segundo encuentro del Seminario Internacional El asedio de la pandemia COVID-19 a los derechos humanos, en el que investigadores de varias latitudes del planeta dimos cuenta de que la pandemia generada por la enfermedad COVID-19, ha impactado fuertemente a los sistemas de salud; ante el crecimiento acelerado del número de contagios ni la infraestructura ni el recurso humano ni los insumos son suficientes.

Estas condiciones comprometen gravemente los derechos humanos, pues el de la salud es el que permite el ejercicio de todos los demás; en su conjunto, las prerrogativas fundamentales deben ser prioridad en la agenda pública y política actual, nada es más importante que salvar la vida de las personas que enfrentan este letal padecimiento ante la inexistencia de tratamientos y vacunas que lo contengan y erradiquen.

Aunado a lo anterior, no se puede desproteger a las personas que sufren otras enfermedades y que ya recibían un tratamiento, o a quienes requieren de determinada atención o servicio, porque todas tienen el derecho a recibir atención médica adecuada, sin discriminación ni distinción alguna.

No es momento de polemizar, politizar. La salud de todos debe representar el epicentro social, la convergencia de ideologías, corrientes, grupos, poderes, órdenes de gobierno, todos estamos llamados a sumar para hacer frente a la crisis que hoy desafía a la humanidad.

El Estado mexicano, y las autoridades que lo representan tienen el deber de garantizar el derecho a la protección de la salud de manera irrestricta, al ser éste esencial para todas las personas. Asimismo, como ombudsman, hago un llamado a toda la población a reconocer que la salud, además de ser un derecho humano, configura un deber de todos y cada uno de nosotros.

Cada uno debe cuidar de su salud y la de todos los integrantes de la comunidad, es momento de no claudicar en las medidas de prevención y protección. Respetemos y sigamos las recomendaciones de las autoridades, resguardémonos en casa, saliendo a la calle solo cuando sea absolutamente necesario, manteniendo una sana distancia, evitemos reuniones, festividades y aglomeraciones. Cumplir con estas medidas es vital.

Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México

FB y TW: @JorgeOlveraG

La protección al derecho humano a la salud debe estar por encima de asuntos políticos y administrativos; esta fue una de las conclusiones del segundo encuentro del Seminario Internacional El asedio de la pandemia COVID-19 a los derechos humanos, en el que investigadores de varias latitudes del planeta dimos cuenta de que la pandemia generada por la enfermedad COVID-19, ha impactado fuertemente a los sistemas de salud; ante el crecimiento acelerado del número de contagios ni la infraestructura ni el recurso humano ni los insumos son suficientes.

Estas condiciones comprometen gravemente los derechos humanos, pues el de la salud es el que permite el ejercicio de todos los demás; en su conjunto, las prerrogativas fundamentales deben ser prioridad en la agenda pública y política actual, nada es más importante que salvar la vida de las personas que enfrentan este letal padecimiento ante la inexistencia de tratamientos y vacunas que lo contengan y erradiquen.

Aunado a lo anterior, no se puede desproteger a las personas que sufren otras enfermedades y que ya recibían un tratamiento, o a quienes requieren de determinada atención o servicio, porque todas tienen el derecho a recibir atención médica adecuada, sin discriminación ni distinción alguna.

No es momento de polemizar, politizar. La salud de todos debe representar el epicentro social, la convergencia de ideologías, corrientes, grupos, poderes, órdenes de gobierno, todos estamos llamados a sumar para hacer frente a la crisis que hoy desafía a la humanidad.

El Estado mexicano, y las autoridades que lo representan tienen el deber de garantizar el derecho a la protección de la salud de manera irrestricta, al ser éste esencial para todas las personas. Asimismo, como ombudsman, hago un llamado a toda la población a reconocer que la salud, además de ser un derecho humano, configura un deber de todos y cada uno de nosotros.

Cada uno debe cuidar de su salud y la de todos los integrantes de la comunidad, es momento de no claudicar en las medidas de prevención y protección. Respetemos y sigamos las recomendaciones de las autoridades, resguardémonos en casa, saliendo a la calle solo cuando sea absolutamente necesario, manteniendo una sana distancia, evitemos reuniones, festividades y aglomeraciones. Cumplir con estas medidas es vital.

Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México

FB y TW: @JorgeOlveraG