/ miércoles 20 de noviembre de 2019

Subrayando | Mujeres mexiquenses que lucharon en la revolución de 1910


¿Se acuerda usted o conoce el nombre de alguna mujer participante en la época de la revolución mexicana, y de alguna que haya nacido en el municipio en donde usted vive?

Muy pocas personas conocen siquiera el nombre o han oído hablar de las acciones realizadas durante la revolución por mujeres mexiquenses que aunque han sido sobresalientes, han pasado al anonimato, quizá por comodidad, ya que los nombres de caudillos famosos se recuerdan “para no dejar” o por desinterés, “porque de qué sirve”, aunque haya sido a lo mejor ascendiente directa, o por decidia, siquiera para sacarlos en una conversación.

A lo mejor por ser mujeres, “que no servían para nada”, pues no, sin la participación de las mujeres, la revolución no se hubiera realizado, ¿Por qué?, pues porque no sólo eran las “adelitas”, bonitas y entretenidas, también participaron las mujeres como soldaderas, cargando todos los utensilios para hacer la comida o “el rancho”. Cargando los hijos, cuidando al revolucionario, defendiéndolo, entusiasmada por lo que luchaba.

También eran enfermeras, curándolo con lo que podían, y desde luego su inteligencia, astucia e intuición las podía convertir en espías, correos, vigilantes, proveedoras de recursos (las que tenían posibilidades).

Aunque seguramente padecieron más ultrajes por su condición de mujer, violaciones, burlas, torturas, abandono, pobreza, pero firmes seguían luchando en un movimiento que pocas entendían, pero que cambió la historia de México.

Hoy vamos a recordar con respeto y admiración a algunas de ellas, valientes mujeres que llegaron a destacar tanto que nuestros reconocidos héroes les otorgaron altos grados militares, y que la Secretaría de la Defensa Nacional las homenajea desde hace tiempo, y cuyos nombres están entre los veteranos de la revolución.

Rosa Bobadilla.- Nacida en Tianguistenco, participó en 168 acciones armadas, aportando un contingente numeroso de hombres a las tropas de Emiliano Zapata, fue reconocida como generala, cayó prisionera, se escapó y comandó una guerrilla cristera, murió olvidada y pobre.

María Asunción Villegas.- Conocida “por la tropa” y por Venustiano Carranza como la “Coronela”, ya que le otorgó ese grado por su valentía, nació en Zumpango, pero se avecindó en Tenancingo, participó en numerosas batallas en Puebla, en Celaya y en el Estado de México.

María Ruiz Reyes.- Originaria de Amecameca, luchó contra Victoriano Huerta en diferentes organizaciones, escribía en la prensa clandestina y siguió a Venustiano Carranza hasta Veracruz.

Margarita Miranda.- nació en Xalatlaco, coronela zapatista, heroína durante el incendio de su pueblo.

María de Jesús León Fajardo.- Originaria de Sultepec, ingresó al movimiento revolucionario como enfermera del ejército zapatista, recolectaba parque y medicamentos, llevaba correspondencia a los campamentos sureños.

María Arias Bernal.- Maestra que inició la educación en el municipio Chapultepec en espacios abiertos, organizó un grupo llamado “libertad” para combatir a Victoriano Huerta.

Recordarlas no es irrelevante, es reconocer sin mezquindad que hay hombres y mujeres cuya vida llena de valor contribuyó al bienestar de muchas generaciones de mexicanos.


¿Se acuerda usted o conoce el nombre de alguna mujer participante en la época de la revolución mexicana, y de alguna que haya nacido en el municipio en donde usted vive?

Muy pocas personas conocen siquiera el nombre o han oído hablar de las acciones realizadas durante la revolución por mujeres mexiquenses que aunque han sido sobresalientes, han pasado al anonimato, quizá por comodidad, ya que los nombres de caudillos famosos se recuerdan “para no dejar” o por desinterés, “porque de qué sirve”, aunque haya sido a lo mejor ascendiente directa, o por decidia, siquiera para sacarlos en una conversación.

A lo mejor por ser mujeres, “que no servían para nada”, pues no, sin la participación de las mujeres, la revolución no se hubiera realizado, ¿Por qué?, pues porque no sólo eran las “adelitas”, bonitas y entretenidas, también participaron las mujeres como soldaderas, cargando todos los utensilios para hacer la comida o “el rancho”. Cargando los hijos, cuidando al revolucionario, defendiéndolo, entusiasmada por lo que luchaba.

También eran enfermeras, curándolo con lo que podían, y desde luego su inteligencia, astucia e intuición las podía convertir en espías, correos, vigilantes, proveedoras de recursos (las que tenían posibilidades).

Aunque seguramente padecieron más ultrajes por su condición de mujer, violaciones, burlas, torturas, abandono, pobreza, pero firmes seguían luchando en un movimiento que pocas entendían, pero que cambió la historia de México.

Hoy vamos a recordar con respeto y admiración a algunas de ellas, valientes mujeres que llegaron a destacar tanto que nuestros reconocidos héroes les otorgaron altos grados militares, y que la Secretaría de la Defensa Nacional las homenajea desde hace tiempo, y cuyos nombres están entre los veteranos de la revolución.

Rosa Bobadilla.- Nacida en Tianguistenco, participó en 168 acciones armadas, aportando un contingente numeroso de hombres a las tropas de Emiliano Zapata, fue reconocida como generala, cayó prisionera, se escapó y comandó una guerrilla cristera, murió olvidada y pobre.

María Asunción Villegas.- Conocida “por la tropa” y por Venustiano Carranza como la “Coronela”, ya que le otorgó ese grado por su valentía, nació en Zumpango, pero se avecindó en Tenancingo, participó en numerosas batallas en Puebla, en Celaya y en el Estado de México.

María Ruiz Reyes.- Originaria de Amecameca, luchó contra Victoriano Huerta en diferentes organizaciones, escribía en la prensa clandestina y siguió a Venustiano Carranza hasta Veracruz.

Margarita Miranda.- nació en Xalatlaco, coronela zapatista, heroína durante el incendio de su pueblo.

María de Jesús León Fajardo.- Originaria de Sultepec, ingresó al movimiento revolucionario como enfermera del ejército zapatista, recolectaba parque y medicamentos, llevaba correspondencia a los campamentos sureños.

María Arias Bernal.- Maestra que inició la educación en el municipio Chapultepec en espacios abiertos, organizó un grupo llamado “libertad” para combatir a Victoriano Huerta.

Recordarlas no es irrelevante, es reconocer sin mezquindad que hay hombres y mujeres cuya vida llena de valor contribuyó al bienestar de muchas generaciones de mexicanos.

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