/ miércoles 24 de abril de 2019

Vida Pública


¿Reducirá la inseguridad en 6 meses?

Sí es posible mejorar la seguridad en el país en 6 meses, pero no como lo está haciendo el Gobierno federal. El presidente de la República y las autoridades estatales y municipales que han asumido que con la Guardia Nacional y la distribución de recursos públicos a través de programas sociales se abatirá la delincuencia, se equivocan. Algo peor, los gobernadores y ediles que no hagan más que plegarse a la estrategia del Gobierno federal, estarían incumpliendo un mandato constitucional y legal, al no asumir la primera de sus obligaciones de gobierno: garantizar la seguridad de las personas y sus bienes.

Son varias y contundentes las razones para afirmar que el Gobierno federal no reducirá en 6 meses la inseguridad, como ayer lo comprometió Andrés Manuel López.

1. La Guardia Nacional no será suficiente. Si se logra integrar ese cuerpo cívico-militar, aglutinará a 74 mil efectivos; aun suponiendo que todos ellos sean gendarmes (sin contar que algunos realicen tareas administrativas y de apoyo) y tomando en cuenta que, según el INEGI, se comenten 34 millones de delitos al año en el país, les tocaría resolver 460, más de uno diario a cada uno de ellos, sin descansar ningún día del año.

2. Esos 74 mil policías-militares no se incorporarán de inmediato, además hay que capacitarlos, equiparlos, evaluarlos, seleccionarlos y un largo etcétera que no termina ni siquiera en 6 meses; es decir que el plazo que se autoimpuso el presidente fenecerá antes de que la GN esté cabalmente integrada. Así que llegará tarde.

3. Atacar el fenómeno delictivo empezando por integrar la Guardia Nacional, es como construir un edificio iniciando por el penthouse, olvidando los cimientos, las columnas y muros que lo sostienen, así como los niveles previos que cumplen funciones complementarias e indispensables.

4. La GN es un cuerpo de seguridad que no responde al diagnóstico de la inseguridad en el país. Los delitos más frecuentes, conforme a datos gubernamentales son: robo, robo con violencia, robo de vehículo, robo a negocio, robo a transeúnte y robo a casa habitación. La formación paramilitar de la GN está diseñada para atender homicidio culposo, secuestro, extorsión y narcotráfico a gran escala, delitos que siendo gravísimos, no son los más frecuentes y los que mayor atención y recursos demandan. Lo que están haciendo las autoridades, equivale a atender con una poderosa y agresiva quimioterapia, una diabetes que debería atacarse con constancia y disciplinado cambio de vida.

Las autoridades estatales y municipales se someten a la estrategia federal por razones políticas. Al hacerlo evaden su responsabilidad desdeñando sus atribuciones y los recursos que son de todos, y como resultado tenemos casi medio millón de policías estatales y municipales subocupados y desprestigiados, mismos que debieran ser la base de nuestra seguridad.

Pero las autoridades locales se someten también porque no cuentan con la información diagnóstica indispensable; no saben cuáles son los delitos más frecuentes en su demarcación, en qué zonas ocurren, quiénes son las víctimas y los victimarios más comunes y demás datos que los lleven a trazar una estrategia de inteligencia, y no lo van a saber si continúan limitándose a analizar las denuncias de delitos presentadas por las víctimas ante el Ministerio Público o monitoreando cámaras de seguridad, pues todos sabemos que la mayoría de las conductas delictivas ya no se denuncian y ocurren en áreas ocultas a las videocámaras. A los gobernadores y presidentes municipales les hace falta un estudio pormenorizado y detallado del fenómeno criminal en el territorio que está a su cargo, pues el Gobierno federal tampoco lo tiene con el nivel de detalle que ellos necesitan.

Sin esa información, el dinero público, las patrullas nuevas, el armamento, el reclutamiento, los centros de comando, el software y los operativos, se usan “sin ton ni son”, y el resultado es la reprobable realidad de hoy y que si seguimos así, muy lejos de mejorar, en medio año empeorará con toda certeza. Es tan urgente como indispensable que todo gobernante y alcalde cuente con su respectivo estudio pormenorizado de victimización, este es el primer paso para mejorar la seguridad en 6 meses e incluso antes.


@HuicocheaAlanis


¿Reducirá la inseguridad en 6 meses?

Sí es posible mejorar la seguridad en el país en 6 meses, pero no como lo está haciendo el Gobierno federal. El presidente de la República y las autoridades estatales y municipales que han asumido que con la Guardia Nacional y la distribución de recursos públicos a través de programas sociales se abatirá la delincuencia, se equivocan. Algo peor, los gobernadores y ediles que no hagan más que plegarse a la estrategia del Gobierno federal, estarían incumpliendo un mandato constitucional y legal, al no asumir la primera de sus obligaciones de gobierno: garantizar la seguridad de las personas y sus bienes.

Son varias y contundentes las razones para afirmar que el Gobierno federal no reducirá en 6 meses la inseguridad, como ayer lo comprometió Andrés Manuel López.

1. La Guardia Nacional no será suficiente. Si se logra integrar ese cuerpo cívico-militar, aglutinará a 74 mil efectivos; aun suponiendo que todos ellos sean gendarmes (sin contar que algunos realicen tareas administrativas y de apoyo) y tomando en cuenta que, según el INEGI, se comenten 34 millones de delitos al año en el país, les tocaría resolver 460, más de uno diario a cada uno de ellos, sin descansar ningún día del año.

2. Esos 74 mil policías-militares no se incorporarán de inmediato, además hay que capacitarlos, equiparlos, evaluarlos, seleccionarlos y un largo etcétera que no termina ni siquiera en 6 meses; es decir que el plazo que se autoimpuso el presidente fenecerá antes de que la GN esté cabalmente integrada. Así que llegará tarde.

3. Atacar el fenómeno delictivo empezando por integrar la Guardia Nacional, es como construir un edificio iniciando por el penthouse, olvidando los cimientos, las columnas y muros que lo sostienen, así como los niveles previos que cumplen funciones complementarias e indispensables.

4. La GN es un cuerpo de seguridad que no responde al diagnóstico de la inseguridad en el país. Los delitos más frecuentes, conforme a datos gubernamentales son: robo, robo con violencia, robo de vehículo, robo a negocio, robo a transeúnte y robo a casa habitación. La formación paramilitar de la GN está diseñada para atender homicidio culposo, secuestro, extorsión y narcotráfico a gran escala, delitos que siendo gravísimos, no son los más frecuentes y los que mayor atención y recursos demandan. Lo que están haciendo las autoridades, equivale a atender con una poderosa y agresiva quimioterapia, una diabetes que debería atacarse con constancia y disciplinado cambio de vida.

Las autoridades estatales y municipales se someten a la estrategia federal por razones políticas. Al hacerlo evaden su responsabilidad desdeñando sus atribuciones y los recursos que son de todos, y como resultado tenemos casi medio millón de policías estatales y municipales subocupados y desprestigiados, mismos que debieran ser la base de nuestra seguridad.

Pero las autoridades locales se someten también porque no cuentan con la información diagnóstica indispensable; no saben cuáles son los delitos más frecuentes en su demarcación, en qué zonas ocurren, quiénes son las víctimas y los victimarios más comunes y demás datos que los lleven a trazar una estrategia de inteligencia, y no lo van a saber si continúan limitándose a analizar las denuncias de delitos presentadas por las víctimas ante el Ministerio Público o monitoreando cámaras de seguridad, pues todos sabemos que la mayoría de las conductas delictivas ya no se denuncian y ocurren en áreas ocultas a las videocámaras. A los gobernadores y presidentes municipales les hace falta un estudio pormenorizado y detallado del fenómeno criminal en el territorio que está a su cargo, pues el Gobierno federal tampoco lo tiene con el nivel de detalle que ellos necesitan.

Sin esa información, el dinero público, las patrullas nuevas, el armamento, el reclutamiento, los centros de comando, el software y los operativos, se usan “sin ton ni son”, y el resultado es la reprobable realidad de hoy y que si seguimos así, muy lejos de mejorar, en medio año empeorará con toda certeza. Es tan urgente como indispensable que todo gobernante y alcalde cuente con su respectivo estudio pormenorizado de victimización, este es el primer paso para mejorar la seguridad en 6 meses e incluso antes.


@HuicocheaAlanis

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