/ martes 21 de enero de 2020

Visión Democrática | Cambios en el gabinete de Putin


El pasado 15 de enero, el primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, anunció su dimisión y la renuncia de todo el gabinete del presidente Vladimir Putin, tras el aviso de propuesta de enmiendas a la Constitución de Rusia sustentadas en un posible referéndum, con el propósito de establecer un Parlamento que, entre otras atribuciones, pueda designar a un Primer Ministro investido con facultades de alto nivel así como a los demás integrantes del gabinete presidencial, reduciendo, aparentemente, la actual omnipotencia del presidente ruso.

Para los analistas es claro que Putin desea continuar en el poder luego de 2024, año en el que concluye su mandato actual. En 2008, el entonces primer ministro Dmitry Medvedev asumió la presidencia de Rusia y Putin fue designado primer ministro. Se alternaron en los cargos con el propósito de evadir la disposición constitucional que prohíbe a una persona desempeñar dos mandatos consecutivos como presidente.

El estancamiento de la economía de Rusia es el principal factor que ha influido para que la imagen de Medvedev se encuentre devaluada ante la ciudadanía y convenientemente la figura del presidente Putin prácticamente no se vea afectada. De modo que el posible establecimiento de un Parlamento y un Primer Ministro podría desviar la atención de la opinión pública por varios meses de los principales problemas que aquejan al pueblo ruso.

Entre los analistas internacionales también se considera la posibilidad de que se fortalezca el Consejo de Estado órgano asesor de la presidencia, que actualmente ya existe, para que sea presidido por Putin quien manejaría temas de política exterior con la intención de continuar sometiendo el derecho internacional al derecho ruso.

Es innegable que la democracia participativa, la vía electoral, es el cauce idóneo para que la ciudadanía pueda acceder al ejercicio del poder público. Lamentablemente la democracia representativa se ha venido desvirtuado por actores como Vladimir Putin que pretenden perpetuarse en el poder mediante el uso de referéndums y modificaciones de las bases constitucionales, electorales y de equilibrio de poderes.

En suma, la democracia participativa permite a las personas acceder al poder público y en muchas ocasiones es blanco de ataques por personas y/o grupos a los cuales los resultados electorales no les favorecen. La democracia representativa puede desvirtuarse cuando es usada por los gobernantes en turno para intentar justificar su permanencia en el poder y anteponer los intereses de grupo a los intereses de una nación.

Quienes ya no somos tan jóvenes recordamos que tras la caída del muro de Berlín y tras el colapso de la Unión Soviética, surgieron en aquellos rumbos nombre de nuevas figuras políticas, de aquellos entonces proviene Vladimir Putin, abogado y ex agente de la KGB, ha resultado un político muy hábil que ha sorteado diversas crisis internas y externas, su popularidad se mantiene alta y hay quienes afirman que en el hecho de que inicie la discusión sobre formalizar las atribuciones del Consejo de Estado, es porque tal vez está tratando de trasladar el poder real para situarse por encima de la presidencia.

Por el momento, nos resta dar seguimiento a las reacciones a las propuestas de cambio y sus intenciones ulteriores, verificar si esto articula una oposición política real ante el poder de Putin, que sólo ha enfrentado opositores individuales a los que ha sabido reprimir o acercar, el hábil jugador de ajedrez, judoka experto y jinete de osos aún tiene retos que enfrentar, en el ámbito nacional e internacional.

@CP_IEEM_MX


El pasado 15 de enero, el primer ministro ruso, Dmitry Medvedev, anunció su dimisión y la renuncia de todo el gabinete del presidente Vladimir Putin, tras el aviso de propuesta de enmiendas a la Constitución de Rusia sustentadas en un posible referéndum, con el propósito de establecer un Parlamento que, entre otras atribuciones, pueda designar a un Primer Ministro investido con facultades de alto nivel así como a los demás integrantes del gabinete presidencial, reduciendo, aparentemente, la actual omnipotencia del presidente ruso.

Para los analistas es claro que Putin desea continuar en el poder luego de 2024, año en el que concluye su mandato actual. En 2008, el entonces primer ministro Dmitry Medvedev asumió la presidencia de Rusia y Putin fue designado primer ministro. Se alternaron en los cargos con el propósito de evadir la disposición constitucional que prohíbe a una persona desempeñar dos mandatos consecutivos como presidente.

El estancamiento de la economía de Rusia es el principal factor que ha influido para que la imagen de Medvedev se encuentre devaluada ante la ciudadanía y convenientemente la figura del presidente Putin prácticamente no se vea afectada. De modo que el posible establecimiento de un Parlamento y un Primer Ministro podría desviar la atención de la opinión pública por varios meses de los principales problemas que aquejan al pueblo ruso.

Entre los analistas internacionales también se considera la posibilidad de que se fortalezca el Consejo de Estado órgano asesor de la presidencia, que actualmente ya existe, para que sea presidido por Putin quien manejaría temas de política exterior con la intención de continuar sometiendo el derecho internacional al derecho ruso.

Es innegable que la democracia participativa, la vía electoral, es el cauce idóneo para que la ciudadanía pueda acceder al ejercicio del poder público. Lamentablemente la democracia representativa se ha venido desvirtuado por actores como Vladimir Putin que pretenden perpetuarse en el poder mediante el uso de referéndums y modificaciones de las bases constitucionales, electorales y de equilibrio de poderes.

En suma, la democracia participativa permite a las personas acceder al poder público y en muchas ocasiones es blanco de ataques por personas y/o grupos a los cuales los resultados electorales no les favorecen. La democracia representativa puede desvirtuarse cuando es usada por los gobernantes en turno para intentar justificar su permanencia en el poder y anteponer los intereses de grupo a los intereses de una nación.

Quienes ya no somos tan jóvenes recordamos que tras la caída del muro de Berlín y tras el colapso de la Unión Soviética, surgieron en aquellos rumbos nombre de nuevas figuras políticas, de aquellos entonces proviene Vladimir Putin, abogado y ex agente de la KGB, ha resultado un político muy hábil que ha sorteado diversas crisis internas y externas, su popularidad se mantiene alta y hay quienes afirman que en el hecho de que inicie la discusión sobre formalizar las atribuciones del Consejo de Estado, es porque tal vez está tratando de trasladar el poder real para situarse por encima de la presidencia.

Por el momento, nos resta dar seguimiento a las reacciones a las propuestas de cambio y sus intenciones ulteriores, verificar si esto articula una oposición política real ante el poder de Putin, que sólo ha enfrentado opositores individuales a los que ha sabido reprimir o acercar, el hábil jugador de ajedrez, judoka experto y jinete de osos aún tiene retos que enfrentar, en el ámbito nacional e internacional.

@CP_IEEM_MX