/ martes 23 de junio de 2020

Visión Democrática | Voto extraterrestre


En 1997, en Texas, se aprobó un proyecto de ley, firmado por el entonces gobernador George W. Bush, que permitió crear un mecanismo técnico para que las y los astronautas pudieran sufragar desde el espacio, gracias a una iniciativa del astronauta John Blaha, en razón de que la mayoría de los astronautas viven en Texas. En el mismo año, David Wolf se convirtió en el primer norteamericano en votar desde la estación espacial rusa MIR.

En noviembre de 2016, el astronauta Shane Kimbrough emitió su voto desde la Estación Espacial Internacional. Asimismo, se destaca que la astronauta Kate Rubins, primera persona en secuenciar el ADN en el espacio, y compañera de tripulación de Shane Kimbrough, emitió su voto desde la propia Estación Espacial antes de regresar de su misión el 30 de octubre de 2016, quien comentó que en el formulario de voto por correo, su dirección se asentó “órbita baja terrestre” (a partir del minuto 1:40) y precisó que adelantó su voto al mes de septiembre de ese mismo año, luego de que confirmó que no podría volver a la tierra a tiempo al haberse atrasado su reemplazo.

En la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA), el procedimiento se denomina “vota mientras flotas”, y fue creado en el Centro Espacial Johnson de Texas (1997), las y los astronautas estadounidenses lo han usado desde entonces, su funcionamiento es el siguiente:

Un año antes del lanzamiento, las y los astronautas eligen los comicios (locales, estatales, federales) en los que desean participar desde el espacio. Posteriormente, seis meses antes de las elecciones reciben un formulario estándar: la “Solicitud de inscripción de votante y boleta en ausencia-Solicitud de tarjeta postal federal”. Más adelante, el Centro de Control de Misiones del Centro Espacial Johnson de la NASA les envía por satélite a las y los astronautas que se encuentran en órbita, aproximadamente a 400 kilómetros por encima de la superficie de nuestro planeta, el mismo formulario para votar por correo que usan todos los ciudadanos estadounidenses, en un correo electrónico encriptado, una vez que se ejerció el derecho al voto, el Centro lo recibe y lo remite por correo a la Oficina de la Secretaría del Condado.

Lo anterior a propósito del lanzamiento del cohete Falcon 9 de SpaceX, con los astronautas de la NASA Robert Behnken y Douglas Hurley en la cápsula Dragon con destino a la Estación Espacial Internacional. El lanzamiento se realizó el sábado 30 de mayo de 2020 con éxito, a pesar de que unos días antes había sido suspendido a causa del mal tiempo provocado por la tormenta Bertha en la costa del sureste de los Estados Unidos de América.

Sin duda la aventura espacial apenas inicia y paralelamente la posibilidad de que las y los astronautas puedan votar tiene un significado muy especial pues representa uno de los pilares más importantes de la democracia en el mundo, a pesar de la distancia, de la velocidad a la que orbitan o del número de vueltas que le den al mundo, no en menos de 80 días sino en menos de dos horas, la idea de elecciones democráticas en el espacio ha superado incluso el mejor de nuestros sueños infantiles, curiosidades de la democracia.

@CP_IEEM_MX


En 1997, en Texas, se aprobó un proyecto de ley, firmado por el entonces gobernador George W. Bush, que permitió crear un mecanismo técnico para que las y los astronautas pudieran sufragar desde el espacio, gracias a una iniciativa del astronauta John Blaha, en razón de que la mayoría de los astronautas viven en Texas. En el mismo año, David Wolf se convirtió en el primer norteamericano en votar desde la estación espacial rusa MIR.

En noviembre de 2016, el astronauta Shane Kimbrough emitió su voto desde la Estación Espacial Internacional. Asimismo, se destaca que la astronauta Kate Rubins, primera persona en secuenciar el ADN en el espacio, y compañera de tripulación de Shane Kimbrough, emitió su voto desde la propia Estación Espacial antes de regresar de su misión el 30 de octubre de 2016, quien comentó que en el formulario de voto por correo, su dirección se asentó “órbita baja terrestre” (a partir del minuto 1:40) y precisó que adelantó su voto al mes de septiembre de ese mismo año, luego de que confirmó que no podría volver a la tierra a tiempo al haberse atrasado su reemplazo.

En la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio (NASA), el procedimiento se denomina “vota mientras flotas”, y fue creado en el Centro Espacial Johnson de Texas (1997), las y los astronautas estadounidenses lo han usado desde entonces, su funcionamiento es el siguiente:

Un año antes del lanzamiento, las y los astronautas eligen los comicios (locales, estatales, federales) en los que desean participar desde el espacio. Posteriormente, seis meses antes de las elecciones reciben un formulario estándar: la “Solicitud de inscripción de votante y boleta en ausencia-Solicitud de tarjeta postal federal”. Más adelante, el Centro de Control de Misiones del Centro Espacial Johnson de la NASA les envía por satélite a las y los astronautas que se encuentran en órbita, aproximadamente a 400 kilómetros por encima de la superficie de nuestro planeta, el mismo formulario para votar por correo que usan todos los ciudadanos estadounidenses, en un correo electrónico encriptado, una vez que se ejerció el derecho al voto, el Centro lo recibe y lo remite por correo a la Oficina de la Secretaría del Condado.

Lo anterior a propósito del lanzamiento del cohete Falcon 9 de SpaceX, con los astronautas de la NASA Robert Behnken y Douglas Hurley en la cápsula Dragon con destino a la Estación Espacial Internacional. El lanzamiento se realizó el sábado 30 de mayo de 2020 con éxito, a pesar de que unos días antes había sido suspendido a causa del mal tiempo provocado por la tormenta Bertha en la costa del sureste de los Estados Unidos de América.

Sin duda la aventura espacial apenas inicia y paralelamente la posibilidad de que las y los astronautas puedan votar tiene un significado muy especial pues representa uno de los pilares más importantes de la democracia en el mundo, a pesar de la distancia, de la velocidad a la que orbitan o del número de vueltas que le den al mundo, no en menos de 80 días sino en menos de dos horas, la idea de elecciones democráticas en el espacio ha superado incluso el mejor de nuestros sueños infantiles, curiosidades de la democracia.

@CP_IEEM_MX