/ lunes 2 de diciembre de 2019

Voz Millennial | Valentía frente a Hipocresía


Esta semana ha sido muy concurrida en cuanto a movilizaciones sociales y noticias, ¿no les parece? Que si el INEGI dice que entramos en recesión, que si el presidente dice que tiene otros datos, que si Trump considera al narco terrorista (pero no ve que el 80% de la droga producida se va a su país para ser consumida por sus ciudadanos idiotizados), que si salimos a marchar las mujeres, que si se pintan monumentos, que porqué lo hacemos, que porqué cantamos…

Pues bien, quiero hablar de la hipocresía de este país frente a la valentía de sus ciudadanos. En este país nos están matando, ya sea por violencia o porque implicamos un negocio. Sin embargo, todos los días, sobre todo las mujeres, salimos a mover a este país con el sudor de nuestra frente, nuestras ideas y nuestra voluntad. Los estudiantes salen a prepararse y no saben si van a volver a sus casas de las escuelas o después de salidas con sus amigos. Los niños quieren salir a jugar pero es peligroso y aun así, se han encontrados formas para que su infancia sea lo más bella posible.

No obstante, habemos quienes notamos que la paz es aparente y salimos a las calles a marchar por el derecho a la vida. La palabra que más he visto en las redes es que nos llaman hipócritas. Pues bien, les hablaré de la hipocresía.

Ser un hipócrita significa preocuparte más porque rayen monumentos creados por la historia de los vencedores para manipular a los ciudadanos, sin notar la ola de violencia a la que estamos expuestas las mujeres. Hipocresía es felicitar a las mujeres por ser “lo más bello que creo Dios” en su día pero acosarlas, maltratarlas o consumir sus cuerpos a través del ‘porno’ violento o de antros de mala muerte. Hipocresía es darle un beso a tu madre, hija, esposa; pero gritarle “feminazi” a las mujeres que exigen que se les proteja y se haga justicia para las madres, hijas y esposas de miles que ya no están. Hipocresía es que la iglesia establezca la decimonovena arquidiócesis en Toluca con una ceremonia plagada de política (¿dónde quedó el Estado laico?) mientras es la quinta ciudad más peligrosa para ser mujer y han asesinado a 198 mujeres este año.

Hipocresía es que resguarden a la Diana cazadora de las pintas pero llamen “zorra” o “golfas” a mujeres que visten con poca ropa o disfrutan de su sexualidad; hipocresía es que te hagas llamar de izquierda pero como funcionario de gobierno criminalices las marchas o creas que son en contra de tu régimen, como lo hizo Marcelo Ebrard el martes pasado. Hipocresía es decir que somos malas por defender la legalización del aborto cuando México es el país donde el 48% de las mujeres han sido violadas y la mayoría no sabe qué pasa con sus sexualidad o la planificación familiar.

En este país las mujeres que luchamos somos las valientes; lo demás son hipócritas que a veces salen a buscar protagonismo en sus redes sociales. Esta revolución del pensamiento será cada vez más fuerte y más grande, tanto que el viernes miles de mujeres salieron a las calles del mundo a cantar “Un violador en tu camino”. Termino con la frase de José Martí “Si no luchas, al menos ten la decencia de respetar a quienes sí lo hacen”.

p.lemush19@gmail.com


Esta semana ha sido muy concurrida en cuanto a movilizaciones sociales y noticias, ¿no les parece? Que si el INEGI dice que entramos en recesión, que si el presidente dice que tiene otros datos, que si Trump considera al narco terrorista (pero no ve que el 80% de la droga producida se va a su país para ser consumida por sus ciudadanos idiotizados), que si salimos a marchar las mujeres, que si se pintan monumentos, que porqué lo hacemos, que porqué cantamos…

Pues bien, quiero hablar de la hipocresía de este país frente a la valentía de sus ciudadanos. En este país nos están matando, ya sea por violencia o porque implicamos un negocio. Sin embargo, todos los días, sobre todo las mujeres, salimos a mover a este país con el sudor de nuestra frente, nuestras ideas y nuestra voluntad. Los estudiantes salen a prepararse y no saben si van a volver a sus casas de las escuelas o después de salidas con sus amigos. Los niños quieren salir a jugar pero es peligroso y aun así, se han encontrados formas para que su infancia sea lo más bella posible.

No obstante, habemos quienes notamos que la paz es aparente y salimos a las calles a marchar por el derecho a la vida. La palabra que más he visto en las redes es que nos llaman hipócritas. Pues bien, les hablaré de la hipocresía.

Ser un hipócrita significa preocuparte más porque rayen monumentos creados por la historia de los vencedores para manipular a los ciudadanos, sin notar la ola de violencia a la que estamos expuestas las mujeres. Hipocresía es felicitar a las mujeres por ser “lo más bello que creo Dios” en su día pero acosarlas, maltratarlas o consumir sus cuerpos a través del ‘porno’ violento o de antros de mala muerte. Hipocresía es darle un beso a tu madre, hija, esposa; pero gritarle “feminazi” a las mujeres que exigen que se les proteja y se haga justicia para las madres, hijas y esposas de miles que ya no están. Hipocresía es que la iglesia establezca la decimonovena arquidiócesis en Toluca con una ceremonia plagada de política (¿dónde quedó el Estado laico?) mientras es la quinta ciudad más peligrosa para ser mujer y han asesinado a 198 mujeres este año.

Hipocresía es que resguarden a la Diana cazadora de las pintas pero llamen “zorra” o “golfas” a mujeres que visten con poca ropa o disfrutan de su sexualidad; hipocresía es que te hagas llamar de izquierda pero como funcionario de gobierno criminalices las marchas o creas que son en contra de tu régimen, como lo hizo Marcelo Ebrard el martes pasado. Hipocresía es decir que somos malas por defender la legalización del aborto cuando México es el país donde el 48% de las mujeres han sido violadas y la mayoría no sabe qué pasa con sus sexualidad o la planificación familiar.

En este país las mujeres que luchamos somos las valientes; lo demás son hipócritas que a veces salen a buscar protagonismo en sus redes sociales. Esta revolución del pensamiento será cada vez más fuerte y más grande, tanto que el viernes miles de mujeres salieron a las calles del mundo a cantar “Un violador en tu camino”. Termino con la frase de José Martí “Si no luchas, al menos ten la decencia de respetar a quienes sí lo hacen”.

p.lemush19@gmail.com