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Política y Negocios

  • Aribel Contreras Suárez

 

Considerando el statu quo de las renegociaciones del TLCAN, es importante visualizar lo que pasará a partir de hoy en esta cuarta ronda celebrada en Washington ante la tensión que se ha venido incrementando. Los negociadores mexicanos estarán a la expectativa de las propuestas estadounidenses. Al término de la ronda anterior, el grupo empresarial de México manifestó su profunda preocupación de que ni siquiera se concluyan las siete rondas previstas ante la rudeza de los estadounidenses en algunos temas como: compras de gobierno, reglas de origen, la eliminación del mecanismo de solución de controversias -en materia de dumping y subsidios-, la revisión quinquenal de dicho tratado, entre otros.

Durante estos días, se estarán abordando diversos temas dentro de diferentes mesas de negociación donde no hay borradores concretos, sólo puntos álgidos ante la incertidumbre de cuáles serán las propuestas “nuevas” con las que saldrá Estados Unidos (EU).

La postura mexicana se prepara para analizar temas como:

1) Contenido regional en el sector automotriz donde EU pretende aumentar del 62.5% al 70% (incluso algunos medios han reportado que sería hasta el 80% donde EU aportaría mínimo el 50%) y donde se especifique el contenido por país ya que EU cree que, con esto, disminuirá su déficit comercial. (No sé quién le dijo al presidente de dicho país que, con esto, su déficit queda resuelto).

2) Cláusula de extinción, donde en otra entrega ya hice un análisis claro sobre esta propuesta absurda y donde el nombre correcto debería ser “cláusula de revisión”.

3) La supuesta “estacionalidad para productos agrícolas” hacia las importaciones provenientes de México que realizaría EU con el fin de que sólo se cubra la demanda cuando sus estados no puedan sembrar dichos productos.

4) La eliminación de los aranceles preferenciales dentro del sector textil. Este sector es muy sensible para México dado que dicha industria se ha visto afectada últimamente por las importaciones chinas, por las cuotas que se manejan con arancel cero a través del comercio electrónico y porque actualmente se les exige un contenido regional del 90% para gozar del TLCAN, pero se requieren insumos de países distintos a Norteamérica.

5) La eliminación del capítulo 19, que ya hace tiempo expliqué con detalle que no es el único mecanismo de solución de controversias. Pues este capítulo aborda los casos en materia de dumping y subsidios. Sin embargo, el capítulo 11 resuelve controversias en materia de inversión extranjera y el capítulo 20 ventila los problemas en materia de agricultura, compras de gobierno, medidas sanitarias y fitosanitarias y servicios financieros.

6) Compras gubernamentales donde la propuesta de EU es “dólar por dólar”. ¿Qué significa esto? Que los productos que entren dentro de las compras públicas, cuesten lo mismo (esto está directamente dirigido hacia los productos mexicanos que pudieran costar más barato y que en dado caso, pudieran ganar una licitación por precio). Por lo que habrán de “competir” por algo cualitativo y no cuantitativo.

Se espera que para esta ronda ahora sí logren cerrar temas como: telecomunicaciones, facilitación al comercio, comercio digital, competencia y mejores prácticas regulatorias. Habrá que ver qué tanto se logra, pues desde mi punto de vista, dudo mucho que haya avances concretos.

El equipo negociador de México no debe subestimar ni sobredimensionar lo que venga del Sr. Trump, ya que él no sabe de negociaciones comerciales a nivel gubernamental. Por lo que ante el cuestionamiento que me han hecho algunos medios de si esta cuarta ronda del TLCAN es el posible fin del tratado, yo les he dicho y lo reitero, esto apenas es el inicio de un largo camino por recorrer.

De igual forma veo que este periodo de renegociación ha abierto la puerta para que varios secretarios se autoconsideren presidenciables. Es una lástima que busquen el protagonismo a expensas del TLCAN. Mejor el secretario de Economía ha sido más prudente en este sentido y antes no les ha puesto un “hasta aquí” a los demás secretarios que se la pasan dando declaraciones. El statu quo del TLCAN no está para estar haciendo proselitismo político interno con este tema.

Académica del Departamento de Estudios Empresariales

Universidad Iberoamericana

Experta en asuntos internacionales

aribel.contreras@ibero.mx