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Cada vez más difícil para las encuestadoras medir la opinión pública

  • Patricia Venegas
  • en EdoMex

 

Naucalpan, México.- Para las casas encuestadoras resulta cada vez más difícil medir la opinión pública debido a que en la búsqueda del sentir y el pensar ciudadanos hay cambios de un momento a otro, que inciden en los resultados finales, informó María de Lourdes Fournier García, profesora-investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Sostuvo que recientemente han ocurrido discrepancias notables entre los pronósticos basados en encuestas y los resultados, ya que la gente oculta la verdadera opinión por indecisión, falta de reflexión en el asunto, ignorancia del tema o influencia de los medios de comunicación y las redes sociales.

De igual modo, dijo la académica del Departamento de Política y Cultura, influye que las sociedades están divididas; el voto se fracciona a través de líneas de edad, educación, perfil socioeconómico y zona geográfica; hay ciudadanos desilusionados de la política por no sentirse representados, además de que existen sectores sociales y áreas geográficas que han quedado fuera de la globalización y del progreso.

Al dictar la conferencia “El impacto de las encuestas en las elecciones”, refirió que un error común es que difunden las cifras como si fueran un resultado cierto y exacto, cuando se mueven en un intervalo y tienen determinada probabilidad, dependiendo de cómo se haya trabajado metodológicamente para coincidir con la realidad.

La participante del Gabinete de Encuestas por Muestreo de la UAM, señaló que los sondeos de opinión son herramientas para que las democracias funcionen mejor, y para que la sociedad esté enterada hacia dónde está la opinión de las masas a las que normalmente no les es otorgada palabra ni manera de expresar sus descontentos y necesidades.

Las encuestas ligadas a los procesos electorales tienen relación con los estudios de mercado en los que hay pocos fracasos, sin embargo, en elecciones éstos han sido más notorios y, entre otras cosas, han provocado que sea necesario legislar no sólo sobre la cuestión metodológica sino en los tiempos y la forma en que pueden darse a conocer los resultados.

A partir de los últimos años una gran cantidad de casas encuestadoras así como de sondeos poco serios trabajan durante las elecciones, por lo que en el año 2014 apareció una reforma para mantener reglamentado ese manejo.