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Padres de familia ya no son el “centro” familiar

  • Elizabeth Ríos
  • en EdoMex

 

Toluca, México.- Con el pasar de los años, el rol que tenían los hombres de ser el único sustento en la familia ha dado paso a compartir responsabilidades tanto económicas como en los quehaceres del hogar, aminorando la labor de educar a los hijos e incluso permitir en algunas ocasiones que la mujer lleve la principal tarea de sacar adelante a la familia.

En la década de los 50 el patriarcado estaba muy marcado en prácticamente todas las familias del país. Difícilmente una mujer trabajaba para contribuir en materia económica, por el contrario, dedicaban el cien por ciento de su tiempo en las labores domésticas y el cuidado de los hijos, previendo que estos aprovecharan sus estudios; en tanto los hombres se encargaban de realizar arduas jornadas de trabajo para llevar el sustento a sus familias y brindar educación a sus descendientes en la mayor medida posible.

A mediados de los 80, algunas mujeres ya comenzaban a desempeñarse laboralmente, no obstante, fue hasta la década siguiente que la comunidad femenina dio paso a su “liberación” para tener prácticamente el mismo rol que los padres de familia: el poder sustentar su hogar, desplazando de cierta manera a la comunidad masculina e incrementando, según estadísticas, el número de divorcios a causa de ello.

Pese a que hoy en día el patriarcado aún existe, ya no está tan marcado como hace algunos años, en los que la mujer “no podía” desempeñar roles y trabajos meramente masculinos tan solo por su condición de mujer.

Tras el incremento del número de divorcios también decreció el número de matrimonios, debido a que los jóvenes prefieren ser padres solteros o definitivamente no tener familia, a tener que romper el núcleo familiar a causa de diferencias con su pareja sentimental y posteriormente ser obligado a pagar una pensión alimenticia.

Los cambios a los que se enfrentaron los padres de familia también incluyeron el ser víctimas de violencia intrafamiliar, psicológica y económica, entre otras, sin que tengan la posibilidad de denunciar a su agresoras y quedando vulnerables ante la sociedad, por miedo a ser evidenciados.

Hoy día también es común conocer a hombres que dedican su vida a su trabajo y al cuidado de los hijos, después de una separación de pareja.

En el marco de la celebración del Día del Padre es de recordar que los hombres juegan un papel importante dentro del núcleo familiar; sin embargo, pese a que en la actualidad ya se celebra a la “cabeza” de la familia, no hay punto de comparación con la celebración que se realiza a las mujeres del hogar.(