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Se eleva nivel de estudios de hijos de migrantes mexiquenses

  • Sandra Hernández Chávez
  • en EdoMex

Toluca, México.- Los migrantes mexiquenses de municipios como Ixtlahuaca y San Felipe del Progreso también invierten en la educación de sus hijos, particularmente a nivel superior. Por ende puede afirmarse que el nivel de escolaridad de este segmento se ha elevado en los últimos años.

Las profesoras del Centro de Investigación y Estudios Avanzados de Población (CIEAP) de la Universidad Autónoma de la entidad (UAEMex), Araceli Mendieta y Marisol Monroy, establecen en su estudio: “Las Huellas de la Migración en el Norte” que en dichas regiones cuentan con planteles de educación superior, como la Universidad Intercultural, el Tecnológico de Estudios Superiores y la Escuela Normal, y cada vez los aprovechan más.

Las especialistas aclararon que aunque la tendencia para los hijos de migrantes es elevar su nivel de estudios todavía se registra en buena medida la deserción escolar, sobre todo a nivel secundaria, ya que buscan irse al extranjero al considerar que así tendrán más posibilidades de desarrollo.

Por lo anterior, apuntaron que la “fuga de jóvenes” se ha convertido en parte del ciclo de vida, ya que a pesar de las medidas que ha venido tomando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los últimos meses para evitar el ingreso o la permanencia de migrantes hay quienes siguen arriesgando la vida para intentar cruzar la frontera, dadas las insuficientes opciones locales para mejorar su vida.

El hecho de pensar los jóvenes, agregó, en que pueden tener su propio automóvil, ropa, casa y enviar dinero a su familia, les hace todavía construir grandes expectativas en torno a la migración.

Para el caso de los municipios indígenas tanto mazahuas, como otomíes, dijeron, resulta importante tratar el proceso de transición de la sociedad civil, porque se trata de otros efectos de la migración. Y por ende, resulta aventurado hablar de una sociedad civil homogénea en México.

Finalmente, manifestaron que los espacios públicos ganados por las mujeres indígenas siguen creciendo y captando la simpatía de otros actores sociales, como las organizaciones de la sociedad civil y partidos políticos.