/ viernes 4 de octubre de 2019

Inician queja por grito homofóbico en el estadio Nemesio Diez

Los encuentros deportivos deben realizarse sin ningún tipo de discriminación, dice Jorge Olvera

El respeto hacia todos es fundamental para la sana convivencia y las frases homofóbicas deben desterrarse.

“El gran espacio de convivencia familiar y social que representa la celebración de un partido de futbol en un estadio, tiene que ser un encuentro donde el deporte, en su esencia como derecho humano, sea el medio de enaltecimiento de la dignidad humana, no de su degradación”, afirmó Jorge Olvera García.

El titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), lo expresó luego de que el organismo defensor iniciara una queja con el expediente CODHEM/TOL/CD/72/2019, motivada por la presunta vulneración a los derechos a la igualdad y a una vida libre de violencia y de discriminación en el estadio de futbol Nemesio Diez de la capital mexiquense, ya que el público asistente emite la expresión “eh puto” hacia los porteros de los equipos en juego.

Explicó que de esta manera se inicia una acción que llama a las autoridades estatales y municipales a garantizar dichas prerrogativas fundamentales en el estadio, para que los encuentros deportivos se lleven cabo sin ningún tipo de discriminación, incluyendo las producidas por orientación sexual, condición social o cualquier otra que anule o menoscabe los derechos de las personas.

Señaló que la frase mencionada es definitivamente una expresión homofóbica: “no podemos hacer oídos sordos al grito de desprecio, de rechazo; no es una expresión neutra, ni producto de una jerga deportiva, ni cultural; es una calificación negativa, es estigma, devaluación de la persona, que desemboca en odio.”
“Eso es lo que están aprendiendo los cientos de niñas, niños y adolescentes que acuden con sus familias a los partidos de futbol, pensando que todo lo que ocurre ahí es correcto, aceptable.

Un estadio de futbol no puede ser escuela de desprecio y discriminación, sino de respeto a la dignidad y ejemplo de sana convivencia,” precisó.

Confía en que el público aficionado que acude al estadio de futbol del Club Deportivo Toluca “reconocerá que el sentido con el que se da ese grito colectivo no es inofensivo, que sí refleja homofobia, machismo y misoginia, fenómenos altamente dañinos para la vida en sociedad."

La acción de las autoridades es fundamental en la obligación de fomentar la igualdad de condiciones y oportunidades entre las personas, en lo individual y colectivo.

En la queja iniciada, la Codhem solicita al Ayuntamiento de Toluca informe sobre su intervención en el fomento de la no discriminación mediante campañas que eviten conductas de provocación o agresiones verbales hacia los jugadores, árbitros o seguidores del equipo adversario; comportamientos racistas o el despliegue de pancartas o banderas con insultos o lemas provocadores.

Foto tomada de @FDCRadio

Requiere de informe sobre la verificación de la existencia de reglamentos internos y códigos de conducta en los estadios deportivos de la capital mexiquense y sobre los procedimientos a seguir, en caso de eventuales actos de provocación.

El respeto hacia todos es fundamental para la sana convivencia y las frases homofóbicas deben desterrarse.

“El gran espacio de convivencia familiar y social que representa la celebración de un partido de futbol en un estadio, tiene que ser un encuentro donde el deporte, en su esencia como derecho humano, sea el medio de enaltecimiento de la dignidad humana, no de su degradación”, afirmó Jorge Olvera García.

El titular de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem), lo expresó luego de que el organismo defensor iniciara una queja con el expediente CODHEM/TOL/CD/72/2019, motivada por la presunta vulneración a los derechos a la igualdad y a una vida libre de violencia y de discriminación en el estadio de futbol Nemesio Diez de la capital mexiquense, ya que el público asistente emite la expresión “eh puto” hacia los porteros de los equipos en juego.

Explicó que de esta manera se inicia una acción que llama a las autoridades estatales y municipales a garantizar dichas prerrogativas fundamentales en el estadio, para que los encuentros deportivos se lleven cabo sin ningún tipo de discriminación, incluyendo las producidas por orientación sexual, condición social o cualquier otra que anule o menoscabe los derechos de las personas.

Señaló que la frase mencionada es definitivamente una expresión homofóbica: “no podemos hacer oídos sordos al grito de desprecio, de rechazo; no es una expresión neutra, ni producto de una jerga deportiva, ni cultural; es una calificación negativa, es estigma, devaluación de la persona, que desemboca en odio.”
“Eso es lo que están aprendiendo los cientos de niñas, niños y adolescentes que acuden con sus familias a los partidos de futbol, pensando que todo lo que ocurre ahí es correcto, aceptable.

Un estadio de futbol no puede ser escuela de desprecio y discriminación, sino de respeto a la dignidad y ejemplo de sana convivencia,” precisó.

Confía en que el público aficionado que acude al estadio de futbol del Club Deportivo Toluca “reconocerá que el sentido con el que se da ese grito colectivo no es inofensivo, que sí refleja homofobia, machismo y misoginia, fenómenos altamente dañinos para la vida en sociedad."

La acción de las autoridades es fundamental en la obligación de fomentar la igualdad de condiciones y oportunidades entre las personas, en lo individual y colectivo.

En la queja iniciada, la Codhem solicita al Ayuntamiento de Toluca informe sobre su intervención en el fomento de la no discriminación mediante campañas que eviten conductas de provocación o agresiones verbales hacia los jugadores, árbitros o seguidores del equipo adversario; comportamientos racistas o el despliegue de pancartas o banderas con insultos o lemas provocadores.

Foto tomada de @FDCRadio

Requiere de informe sobre la verificación de la existencia de reglamentos internos y códigos de conducta en los estadios deportivos de la capital mexiquense y sobre los procedimientos a seguir, en caso de eventuales actos de provocación.