/ jueves 7 de diciembre de 2017

Pobreza y sufrimiento, resultado de darle la espalda a Dios

Pide Cardenal a monseñor Maximino enriquecer a la iglesia de Toluca

Toluca, México.- Después de padecer en carne propia la pobreza, el hambre y el temor de una tierra caliente caracterizada por la angustia y desolación por tantos secuestros y muertos, el cardenal Norberto Rivera Carrera pidió al nuevo obispo auxiliar monseñor Maximino Martínez Miranda enriquecer a la iglesia de Toluca y establecer la justicia, amor y paz para superar la pobreza y el sufrimiento, producto de darle la espalda a Dios.

En la homilía de la celebración eucarística donde tomó posesión monseñor Maximino como nuevo obispo auxiliar de Toluca, el cardenal dijo que vivir la pobreza de la diócesis de Cd. Altamirano lo ha forjado como obispo en el dolor y el silencio para comprender mejor al pueblo pobre que no tiene voz ni recursos.

“Has vivido la pobreza de tu amada diócesis de Cd. Altamirano y como consecuencia de esa pobreza, el hambre, junto con el temor, la angustia y la desolación en Tierra Caliente por los secuestros, los muertos y tanta violencia que ha obligado a muchos a emigrar”, enfatizó.

Ante ello, dijo, con esa experiencia, es necesario que puedas enriquecer a la iglesia que peregrina en Toluca, “este será tu trabajo en el campo humano: llevar a los hombres la luz de la verdad, liberarlos de la pobreza de la verdad, que es la verdadera tristeza y la verdadera pobreza del hambre”, subrayó Rivera Carrera.

Aunque pueda parecer que muchos hombres de hoy le dan la espalda a Dios y consideran que la fe es algo pasado, refirió la autoridad eclesiástica, existe el anhelo de que finalmente se establezcan la justicia, amor, paz y así se pueda superar la pobreza y el sufrimiento, “los hombres deben encontrar la alegría, todo este anhelo está presente en el mundo de hoy”, agregó.

“El pastor no debe ser una caña que se dobla según sopla el viento. No debe ser una caña, sino un árbol que tiene raíces profundas en las cuales permanece firme y bien fundamentado”, estableció el cardenal Norberto Rivera.

Por ende, lo exhortó a trabajar de la mano con el obispo Francisco Javier Chavolla Ramos, frente a presbiterio bien formado y entusiasmado por la misión y con tantos laicos que ofrecen con generosidad y preparación sus panes y peces para que cómo Jesús y junto a él, hacer maravillas de amor.

En tanto el obispo de Toluca, Francisco Javier Chavolla Ramos, dirigió unas palabras a su nuevo obispo auxiliar y lo invitó a recorrer con esperanza cristiana este momento histórico parta la iglesia particular de Toluca, como un llamado a la conversión y renovación pastorales, ante los grandes desafíos que la realidad presenta.

“Nuestra labor como obispos será anunciar, testificar y visitar todas las realidades de la diócesis para que a nadie les resulte extraña la iglesia, “te recibimos con gratitud y alegría como un don que el Señor nos da a través del Papa Francisco, y nos comprometemos a acompañarte como nuestro hermano y sostenernos mutuamente en la oración”, finalizó.

En esta celebración asistió el cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, así como monseñor Franco Coppola, Nuncio Apostólico en México, y obispos de diferentes diócesis del país, entre ellos, monseñor Felipe Arizmendi.

Toluca, México.- Después de padecer en carne propia la pobreza, el hambre y el temor de una tierra caliente caracterizada por la angustia y desolación por tantos secuestros y muertos, el cardenal Norberto Rivera Carrera pidió al nuevo obispo auxiliar monseñor Maximino Martínez Miranda enriquecer a la iglesia de Toluca y establecer la justicia, amor y paz para superar la pobreza y el sufrimiento, producto de darle la espalda a Dios.

En la homilía de la celebración eucarística donde tomó posesión monseñor Maximino como nuevo obispo auxiliar de Toluca, el cardenal dijo que vivir la pobreza de la diócesis de Cd. Altamirano lo ha forjado como obispo en el dolor y el silencio para comprender mejor al pueblo pobre que no tiene voz ni recursos.

“Has vivido la pobreza de tu amada diócesis de Cd. Altamirano y como consecuencia de esa pobreza, el hambre, junto con el temor, la angustia y la desolación en Tierra Caliente por los secuestros, los muertos y tanta violencia que ha obligado a muchos a emigrar”, enfatizó.

Ante ello, dijo, con esa experiencia, es necesario que puedas enriquecer a la iglesia que peregrina en Toluca, “este será tu trabajo en el campo humano: llevar a los hombres la luz de la verdad, liberarlos de la pobreza de la verdad, que es la verdadera tristeza y la verdadera pobreza del hambre”, subrayó Rivera Carrera.

Aunque pueda parecer que muchos hombres de hoy le dan la espalda a Dios y consideran que la fe es algo pasado, refirió la autoridad eclesiástica, existe el anhelo de que finalmente se establezcan la justicia, amor, paz y así se pueda superar la pobreza y el sufrimiento, “los hombres deben encontrar la alegría, todo este anhelo está presente en el mundo de hoy”, agregó.

“El pastor no debe ser una caña que se dobla según sopla el viento. No debe ser una caña, sino un árbol que tiene raíces profundas en las cuales permanece firme y bien fundamentado”, estableció el cardenal Norberto Rivera.

Por ende, lo exhortó a trabajar de la mano con el obispo Francisco Javier Chavolla Ramos, frente a presbiterio bien formado y entusiasmado por la misión y con tantos laicos que ofrecen con generosidad y preparación sus panes y peces para que cómo Jesús y junto a él, hacer maravillas de amor.

En tanto el obispo de Toluca, Francisco Javier Chavolla Ramos, dirigió unas palabras a su nuevo obispo auxiliar y lo invitó a recorrer con esperanza cristiana este momento histórico parta la iglesia particular de Toluca, como un llamado a la conversión y renovación pastorales, ante los grandes desafíos que la realidad presenta.

“Nuestra labor como obispos será anunciar, testificar y visitar todas las realidades de la diócesis para que a nadie les resulte extraña la iglesia, “te recibimos con gratitud y alegría como un don que el Señor nos da a través del Papa Francisco, y nos comprometemos a acompañarte como nuestro hermano y sostenernos mutuamente en la oración”, finalizó.

En esta celebración asistió el cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, así como monseñor Franco Coppola, Nuncio Apostólico en México, y obispos de diferentes diócesis del país, entre ellos, monseñor Felipe Arizmendi.