/ viernes 17 de mayo de 2019

Reformas impulsadas a nivel federal son un claro ejemplo de un estado autoritario: experto

Incrementar los delitos que merecen prisión preventiva oficiosa y no fortalecer medidas preventivas van en contra de una sociedad democrática

Las reformas impulsadas a nivel federal como el acto de incrementar los supuestos de prisión preventiva oficiosa y la creación de la Guardia Nacional en lugar de fortalecer las acciones preventivas del delito son un claro ejemplo de un estado autoritario, advirtió Sergio García Ramírez profesor emérito e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Estamos cambiando un sistema, estamos variando un sistema que habíamos iniciado con bastantes buenas expectativas por un sistema de otro corte, intensamente autoritario”, afirmó al hacer un llamado a la reflexión para valorar los avances de la presunción de inocencia como un valor fundamental de las sociedades democráticas.

Por si no lo viste | Cuando la contaminación acabó con miles de vidas

El jurista afirmó que las restricciones para la libertad durante el proceso judicial entran en conflicto con la idea de la presunción de inocencia, que es una idea básica para el moderno proceso penal en una sociedad democrática-

Entonces, tenemos ahí un planteamiento contradictorio que vale la pena revisar, hemos extendido el número de los supuestos de prisión preventiva oficiosa y, por supuesto, se pueden agregar más y más en función de que lo resuelvan así las entidades federativas en el ámbito de su competencia.

Consideró que entre los riesgos de aumentar la tipificación de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa esta la posibilidad de que se llenen las prisiones de reclusos, los procesos se tramiten en reclusión y no en libertad y con ello se prescinda de la idea de que existe una presunción de inocencia.

Reflexionó sobre la posibilidad de que se aumentarán los supuestos de la prisión preventiva oficiosa por el drama que estamos viviendo, la explosión de crímenes, de inseguridad, por eso es necesario hacer una reflexión, porque estamos cambiando un sistema, que tenía muy buenas expectativas.

Yo no estoy tratando de negar el problema que tenemos de criminalidad, tenemos una criminalidad exacerbada, desbordante, lo sabemos, todos somos víctimas de esa situación en nuestra sociedad, pero hay que ver cuáles son los medios para luchar contra la criminalidad.

Esos medios -apuntó- tienen que ver más con actividades preventivas y con la eficacia de las corporaciones de prevención, de la policía y el ministerio público, no necesariamente con reformas constitucionales suprimiendo derechos que ya habíamos logrado avanzar.

También puedes leer | ¿Qué es la lluvia ácida y cómo nos afecta?

Subrayó que hace falta crear una verdadera política criminológica -que no tenemos-, generar una verdadera policía, verdadera, buena, competente y honorable policía, no me estoy refiriendo a la guardia nacional, sino a la policía ordinaria, a la policía común, a la policía que está en todo el territorio nacional, a 400 mil elementos de la fuerza preventiva, pues eso es lo que nos está haciendo mucha falta, concluyó.

Las reformas impulsadas a nivel federal como el acto de incrementar los supuestos de prisión preventiva oficiosa y la creación de la Guardia Nacional en lugar de fortalecer las acciones preventivas del delito son un claro ejemplo de un estado autoritario, advirtió Sergio García Ramírez profesor emérito e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“Estamos cambiando un sistema, estamos variando un sistema que habíamos iniciado con bastantes buenas expectativas por un sistema de otro corte, intensamente autoritario”, afirmó al hacer un llamado a la reflexión para valorar los avances de la presunción de inocencia como un valor fundamental de las sociedades democráticas.

Por si no lo viste | Cuando la contaminación acabó con miles de vidas

El jurista afirmó que las restricciones para la libertad durante el proceso judicial entran en conflicto con la idea de la presunción de inocencia, que es una idea básica para el moderno proceso penal en una sociedad democrática-

Entonces, tenemos ahí un planteamiento contradictorio que vale la pena revisar, hemos extendido el número de los supuestos de prisión preventiva oficiosa y, por supuesto, se pueden agregar más y más en función de que lo resuelvan así las entidades federativas en el ámbito de su competencia.

Consideró que entre los riesgos de aumentar la tipificación de delitos que ameritan prisión preventiva oficiosa esta la posibilidad de que se llenen las prisiones de reclusos, los procesos se tramiten en reclusión y no en libertad y con ello se prescinda de la idea de que existe una presunción de inocencia.

Reflexionó sobre la posibilidad de que se aumentarán los supuestos de la prisión preventiva oficiosa por el drama que estamos viviendo, la explosión de crímenes, de inseguridad, por eso es necesario hacer una reflexión, porque estamos cambiando un sistema, que tenía muy buenas expectativas.

Yo no estoy tratando de negar el problema que tenemos de criminalidad, tenemos una criminalidad exacerbada, desbordante, lo sabemos, todos somos víctimas de esa situación en nuestra sociedad, pero hay que ver cuáles son los medios para luchar contra la criminalidad.

Esos medios -apuntó- tienen que ver más con actividades preventivas y con la eficacia de las corporaciones de prevención, de la policía y el ministerio público, no necesariamente con reformas constitucionales suprimiendo derechos que ya habíamos logrado avanzar.

También puedes leer | ¿Qué es la lluvia ácida y cómo nos afecta?

Subrayó que hace falta crear una verdadera política criminológica -que no tenemos-, generar una verdadera policía, verdadera, buena, competente y honorable policía, no me estoy refiriendo a la guardia nacional, sino a la policía ordinaria, a la policía común, a la policía que está en todo el territorio nacional, a 400 mil elementos de la fuerza preventiva, pues eso es lo que nos está haciendo mucha falta, concluyó.