/ viernes 1 de diciembre de 2017

Truenan empresarios contra diputados por impuesto del 4.5% en bebidas alcohólicas

Fomenta ilegalidad, evasión fiscal y venta de bebidas adulteradas

Toluca, México.-Empresarios de la industria de Vinos y Licores reprocharon el impuesto del 4.5 por ciento a la venta directa de bebidas alcohólicas en el Estado de México y advirtieron que lejos de generar beneficios, fomentará el mercado ilegal, pondrá en riesgo la salud de los consumidores y al final, las autoridades no recaudarán lo previsto en la Ley de Ingresos.

Advirtieron que esa industria ya está muy castigada, pues paga más del 77 por ciento de impuestos y la industria de distribución de alimentos, vinos y licores en los últimos cinco años ha aumentado en un 600 por ciento la inversión en seguridad porque son constantes víctimas de robo de transporte y en municipios como Ecatepec, todos los días los asaltan. Lo más fácil, criticaron, es aumentar impuestos a quienes siempre pagan.

Explicaron que el mercado ilegal en el país es del 36 por ciento por quienes no pagan impuestos o venden producto adulterado, lo que representa unos 20 mil millones de pesos y una evasión fiscal de 6 mil millones al año, que no se enteran a Hacienda. Con el nuevo impuesto, adelantaron, la informalidad aumentará.

Iñaki Landáburu, presidente de la Asociación Nacional de Abarroteros; José de Lucas, director de la Asociación de Importadores de Bebidas Alcohólicas; Gerardo Ancira, director general de  la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVYL) y Josafath Rodríguez, vicepresidente de ese órgano, quienes representan a más del 90 por ciento del mercado legal en el país, acusaron, en entrevista con este medio, que ese nuevo gravamen fue una “bola rápida”, avalado en “fast track” y “a la ligera”. Vaticinaron que el impacto será masivo para todo el país.

Gerardo Ancira, director general de CIVYL consideró un error la aprobación del nuevo impuesto estatal, pues representa una amenaza contra la población al fomentar  e incentivar el mercado ilegal de bebidas, que existe porque ese gravamen es muy alto.

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) más el IVA, explicó, les suma un impuesto compuesto del 77 por ciento, y con la nueva carga estatal les restará competitividad e incentivará el comercio informal. Vaticinó que la estimación de 284 millones que pretenden recaudar es una cifra inventada, sin bases y puede tener un efecto dominó de afectar a la población; por lo cual pidió al Gobierno estatal tomar en cuenta sus opiniones.

La previsión de los empresarios es que la recaudación bajará, incluso lo que las entidades reciben del IEPS y reprocharon que no fueron consultados, pues habían revisado la iniciativa de Ley de Ingresos y ese gravamen no se contemplaba. “No nos sentimos escuchados por el Congreso”, advirtió Ancira.

José de Lucas, director de la Asociación de Importadores de Bebidas Alcohólicas sostuvo que ese tipo de impuestos disparan la ilegalidad, afectan a la industria nacional y a los consumidores, con la ilusión de recaudar, sin estudios previos.

Advirtió que en el territorio mexiquense sufren mucho por el robo al transporte de carga, y la decisión de imponer un nuevo impuesto podría generar que se  compren productos en otras entidades y se vendan en la entidad, pero también fomentar la venta de alcohol ilegal, pese a los esfuerzos que han hecho durante años por regular el mercado. “A mayor impuesto, mayor ilegalidad”, advirtió.

Iñaki Landáburu, presidente de la Asociación Nacional de Abarroteros criticó que con esas decisiones al parecer quieren “aventarlos a la ilegalidad”, pues crece el déficit en la recaudación. La experiencia muestra que cargas como la impuesta a alimentos que engordaban y a otros productos provocan una caída en las ventas, pero también fomentan que las plantas produzcan sin pagar impuestos, con artículos que no tienen registro de quién los hace, ni de su contenido.

“En el caso de vinos y licores es mucho más atractivo ser ilegal”, señaló, pues detalló que son víctimas de robos, pero pagan impuestos muy altos que se cobran siempre a los mismos. Incluso, han presentado estudios de 893 productores o importadores que les venden y solo 280 están registrados ante Hacienda, pero dan facturas.

También criticó que en Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, y Veracruz hay un “triángulo de las Bermudas” pues roban en uno, para vender el producto en otro y posoblemente eso pasará en la entidad mexiquense, para evadir el impuesto.

El tema de la inseguridad los ha golpeado, pues Josafath Rodríguez de CIVYL refirió que este año han tenido 122 siniestros con el robo de 109 mil 234 cajas por un importe de más de 350 millones de pesos de pérdidas, a lo que se suma el aumento en inversión en seguridad, y en el estado de México, dijo, “les va como en feria”, pues en zonas como Ecatepec tienen robos todos los días.

Otro punto que reprocharon es que el gobierno federal les había prometido hace unos meses que no habría más impuestos y finalmente anunciaron que buscarán al gobierno mexiquense para que los escuche.

Toluca, México.-Empresarios de la industria de Vinos y Licores reprocharon el impuesto del 4.5 por ciento a la venta directa de bebidas alcohólicas en el Estado de México y advirtieron que lejos de generar beneficios, fomentará el mercado ilegal, pondrá en riesgo la salud de los consumidores y al final, las autoridades no recaudarán lo previsto en la Ley de Ingresos.

Advirtieron que esa industria ya está muy castigada, pues paga más del 77 por ciento de impuestos y la industria de distribución de alimentos, vinos y licores en los últimos cinco años ha aumentado en un 600 por ciento la inversión en seguridad porque son constantes víctimas de robo de transporte y en municipios como Ecatepec, todos los días los asaltan. Lo más fácil, criticaron, es aumentar impuestos a quienes siempre pagan.

Explicaron que el mercado ilegal en el país es del 36 por ciento por quienes no pagan impuestos o venden producto adulterado, lo que representa unos 20 mil millones de pesos y una evasión fiscal de 6 mil millones al año, que no se enteran a Hacienda. Con el nuevo impuesto, adelantaron, la informalidad aumentará.

Iñaki Landáburu, presidente de la Asociación Nacional de Abarroteros; José de Lucas, director de la Asociación de Importadores de Bebidas Alcohólicas; Gerardo Ancira, director general de  la Comisión para la Industria de Vinos y Licores (CIVYL) y Josafath Rodríguez, vicepresidente de ese órgano, quienes representan a más del 90 por ciento del mercado legal en el país, acusaron, en entrevista con este medio, que ese nuevo gravamen fue una “bola rápida”, avalado en “fast track” y “a la ligera”. Vaticinaron que el impacto será masivo para todo el país.

Gerardo Ancira, director general de CIVYL consideró un error la aprobación del nuevo impuesto estatal, pues representa una amenaza contra la población al fomentar  e incentivar el mercado ilegal de bebidas, que existe porque ese gravamen es muy alto.

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) más el IVA, explicó, les suma un impuesto compuesto del 77 por ciento, y con la nueva carga estatal les restará competitividad e incentivará el comercio informal. Vaticinó que la estimación de 284 millones que pretenden recaudar es una cifra inventada, sin bases y puede tener un efecto dominó de afectar a la población; por lo cual pidió al Gobierno estatal tomar en cuenta sus opiniones.

La previsión de los empresarios es que la recaudación bajará, incluso lo que las entidades reciben del IEPS y reprocharon que no fueron consultados, pues habían revisado la iniciativa de Ley de Ingresos y ese gravamen no se contemplaba. “No nos sentimos escuchados por el Congreso”, advirtió Ancira.

José de Lucas, director de la Asociación de Importadores de Bebidas Alcohólicas sostuvo que ese tipo de impuestos disparan la ilegalidad, afectan a la industria nacional y a los consumidores, con la ilusión de recaudar, sin estudios previos.

Advirtió que en el territorio mexiquense sufren mucho por el robo al transporte de carga, y la decisión de imponer un nuevo impuesto podría generar que se  compren productos en otras entidades y se vendan en la entidad, pero también fomentar la venta de alcohol ilegal, pese a los esfuerzos que han hecho durante años por regular el mercado. “A mayor impuesto, mayor ilegalidad”, advirtió.

Iñaki Landáburu, presidente de la Asociación Nacional de Abarroteros criticó que con esas decisiones al parecer quieren “aventarlos a la ilegalidad”, pues crece el déficit en la recaudación. La experiencia muestra que cargas como la impuesta a alimentos que engordaban y a otros productos provocan una caída en las ventas, pero también fomentan que las plantas produzcan sin pagar impuestos, con artículos que no tienen registro de quién los hace, ni de su contenido.

“En el caso de vinos y licores es mucho más atractivo ser ilegal”, señaló, pues detalló que son víctimas de robos, pero pagan impuestos muy altos que se cobran siempre a los mismos. Incluso, han presentado estudios de 893 productores o importadores que les venden y solo 280 están registrados ante Hacienda, pero dan facturas.

También criticó que en Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, y Veracruz hay un “triángulo de las Bermudas” pues roban en uno, para vender el producto en otro y posoblemente eso pasará en la entidad mexiquense, para evadir el impuesto.

El tema de la inseguridad los ha golpeado, pues Josafath Rodríguez de CIVYL refirió que este año han tenido 122 siniestros con el robo de 109 mil 234 cajas por un importe de más de 350 millones de pesos de pérdidas, a lo que se suma el aumento en inversión en seguridad, y en el estado de México, dijo, “les va como en feria”, pues en zonas como Ecatepec tienen robos todos los días.

Otro punto que reprocharon es que el gobierno federal les había prometido hace unos meses que no habría más impuestos y finalmente anunciaron que buscarán al gobierno mexiquense para que los escuche.