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Gobernador de Puebla Antonio Gali Fayad contra más gasolineras

El gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, dijo que otras siete gasolineras de la entidad serán objeto de acción de la autoridad como parte del combate al tráfico ilegal de combustible a los llamados huachicoleros.

Entrevistado en el marco de los trabajos de la Conferencia nacional de Gobernadores que se llevó a cabo en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el mandatario no quiso revelar mayores datos por el sigilo que lleva la investigación.

“Ahorita tenemos 12 cerradas, clausuradas ya con el operativo, la semana que entra se estará haciendo otro operativo, va a ser continuo y en la mira hay otras seis, siete. Es una investigación que está haciendo la PGR, tiene los nombres proporcionados por Pemex de representantes legales”, señaló.

Gali Fayad dijo que las acciones emprendidas han derivado en hacer ya poco atractivo para los consumidores el combustible robado.

“Esas acciones dan como resultado hoy que el combustible robado ya no se puede expender tan barato como estaba, se estaba vendiendo en 7 pesos hace cuatro meses cuando llegamos, luego en 10 pesos, hoy está a 14 pesos, al encarecerlo ya no se hace tan atractivo”, reveló.

Dijo que se continuará con estos operativos, la Procuraduría General de la República ya tiene mayor información sobre el robo que vienen realizando estas personas y advirtió que “nadie está por encima de la ley”.

También reveló que se investiga a los dueños de los predios donde cruzan los ductos, algo que no se había realizado. “Gracias a estas mesas de coordinación no sólo se está inhibiendo frontalmente sino que se está recuperando el tejido social en la entidad”, añadió.

Comentó que no hubo oportunidad para comentar este tema durante la reunión de la Conago, en relación a que Puebla cuenta ya con la Agenda 2030 donde se ha tenido un logro importante en cuanto al regreso de la materia de civismo al programa educativo para el próximo ciclo escolar, aprobado por la SEP.

Indicó que todos los jueves se hacen reuniones en las escuelas públicas del llamado triángulo rojo para hacer otra a la población el riesgo que acarrea el ser partícipes de esta actividad ilícita, así como de aquellos jóvenes que “echan agua” mientras se roban el combustible.