/ miércoles 8 de abril de 2020

Los tóxicos riesgos de mezclar el cloro con otros productos

Lee a detalle algunas de las advertencias de lo que podría pasar si combinas fórmulas


En el afán casi obsesivo por higienizar los espacios luego del latente temor por el coronavirus, podría ser común que combines más de un producto de limpieza, pero esto más que ayudar a mantener a salvo tu entorno, lo convierte en tóxico. Cada uno está elaborado para cumplir distintas funciones, sin necesidad de mezclarlos.

“Para uso en casa, el hipoclorito de sodio está al cinco por ciento, y si se mezcla con algún ácido como limón, vinagre o productos de limpieza que contengan ácido clorhídrico, se neutraliza la sosa que contiene y genera cloro gaseoso, que es altamente tóxico. El cloro es muy oxidante, produce quemaduras graves, paros respiratorios y afecta las mucosas de la nariz, boca y pulmón”, alertó Carlos Antonio Rius Alonso, académico de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM.

El especialista detalla que otra de las sustancias que no se debe mezclar con el cloro es el alcohol, pues al combinarlos se obtiene cloroformo, compuesto químico que detiene el diafragma, principal músculo encargado de la respiración, lo que provocaría un paro respiratorio. Además, apuntó el universitario, el cloroformo es tóxico para el hígado y a largo plazo podría producir cáncer en este órgano.

“Las cloraminas y el cloroformo son sustancias que tienen hepatotoxicidad y se ha comprobado que son cancerígenas; seguramente la afectación no se presentará de inmediato, pero su uso continuo tendrá un efecto acumulativo y a largo plazo generará problemas como cáncer de hígado”, subrayó Rius Alonso.

Un producto más que no debe ser mezclado es el agua oxigenada, pues junto con el cloro forma cloratos o percloratos, que se utilizan en los explosivos: “Si se combinan se formarán cloratos y por la reacción exotérmica, que genera calor, podría haber una explosión”.

Además, la mezcla de agua oxigenada con vinagre también puede ser explosiva, pues se oxida el ácido acético y se obtiene ácido peracético, utilizado en reacciones de polimerización, y debe ser manejado con mucho cuidado.

Creative commons

Con qué limpiar

Los jabones líquidos resultan adecuados para limpieza de manos, puertas, paredes y demás, y el alcohol, “aunque es muy efectivo, a largo plazo puede generar algunos problemas como dermatitis, pues elimina la grasa de las manos y si se resecan es una entrada para otros patógenos, bacterias o levaduras que pueden provocar otros problemas”.

¿Cómo funciona el cloro?

En su estado natural es un gas, y comprimido se vuelve líquido; para que pueda disolverse en agua se utiliza una solución alcalina con hidróxido de sodio o sosa y se forma el hipoclorito de sodio, detalló el universitario.



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Omny



En el afán casi obsesivo por higienizar los espacios luego del latente temor por el coronavirus, podría ser común que combines más de un producto de limpieza, pero esto más que ayudar a mantener a salvo tu entorno, lo convierte en tóxico. Cada uno está elaborado para cumplir distintas funciones, sin necesidad de mezclarlos.

“Para uso en casa, el hipoclorito de sodio está al cinco por ciento, y si se mezcla con algún ácido como limón, vinagre o productos de limpieza que contengan ácido clorhídrico, se neutraliza la sosa que contiene y genera cloro gaseoso, que es altamente tóxico. El cloro es muy oxidante, produce quemaduras graves, paros respiratorios y afecta las mucosas de la nariz, boca y pulmón”, alertó Carlos Antonio Rius Alonso, académico de la Facultad de Química (FQ) de la UNAM.

El especialista detalla que otra de las sustancias que no se debe mezclar con el cloro es el alcohol, pues al combinarlos se obtiene cloroformo, compuesto químico que detiene el diafragma, principal músculo encargado de la respiración, lo que provocaría un paro respiratorio. Además, apuntó el universitario, el cloroformo es tóxico para el hígado y a largo plazo podría producir cáncer en este órgano.

“Las cloraminas y el cloroformo son sustancias que tienen hepatotoxicidad y se ha comprobado que son cancerígenas; seguramente la afectación no se presentará de inmediato, pero su uso continuo tendrá un efecto acumulativo y a largo plazo generará problemas como cáncer de hígado”, subrayó Rius Alonso.

Un producto más que no debe ser mezclado es el agua oxigenada, pues junto con el cloro forma cloratos o percloratos, que se utilizan en los explosivos: “Si se combinan se formarán cloratos y por la reacción exotérmica, que genera calor, podría haber una explosión”.

Además, la mezcla de agua oxigenada con vinagre también puede ser explosiva, pues se oxida el ácido acético y se obtiene ácido peracético, utilizado en reacciones de polimerización, y debe ser manejado con mucho cuidado.

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Con qué limpiar

Los jabones líquidos resultan adecuados para limpieza de manos, puertas, paredes y demás, y el alcohol, “aunque es muy efectivo, a largo plazo puede generar algunos problemas como dermatitis, pues elimina la grasa de las manos y si se resecan es una entrada para otros patógenos, bacterias o levaduras que pueden provocar otros problemas”.

¿Cómo funciona el cloro?

En su estado natural es un gas, y comprimido se vuelve líquido; para que pueda disolverse en agua se utiliza una solución alcalina con hidróxido de sodio o sosa y se forma el hipoclorito de sodio, detalló el universitario.



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