/ sábado 12 de octubre de 2019

Resignificado de los DDHH / El pleno ejercicio del derecho a la alimentación

“Nuestra comida debería ser nuestra medicina y nuestra medicina debería ser nuestra comida.” Hipócrates

El estilo de vida saludable empieza desde la primera infancia y debe mantenerse a lo largo de la vida del ser humano para alejar la presencia de enfermedades no transmisibles como la obesidad, diabetes, anemia, derrames, diversos tipos de cáncer, así como trastornos físicos que afectan la calidad de vida de las personas.

Bajo ese principio y el de eliminar el hambre alrededor del mundo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) impulsa el Día Mundial de la Alimentación que en este año se celebra el próximo 16 de octubre.

En México es urgente impulsar los buenos hábitos alimenticios, las razones son muy claras: somos el segundo país más obeso del planeta y el número de casos de diabetes es el más alto de nuestra historia; hoy el sistema de salud emplea el 5.3% del Producto Interno Bruto (PIB) para la atención de pacientes con diabetes, cifra que representa un billón 200 mil millones de pesos, según ha informado en esta misma semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Los individuos tienen la responsabilidad absoluta sobre sus hábitos, por ello el Catálogo de Calificación de las Violaciones a Derechos Humanos de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) considera el derecho a la educación para la salud, alimentación e higiene, a fin de que las autoridades provean a las personas de información, orientación y capacitación sobre estos temas.

Es imprescindible conocer con precisión los valores nutricionales de los alimentos que consumimos, por ello la Codhem saluda la reciente reforma a la Ley General de Salud que determinó colocar a los alimentos y bebidas un etiquetado frontal con los ingredientes del producto; esta nueva disposición, aprobada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, empodera al consumidor y abona a la creación de un entorno alimentario saludable.

En la Codhem coincidimos también con otro de los mensajes que promueve la FAO en el Día Mundial de la Alimentación, que consiste en el impulso de estrategias productivas, sanitarias, económicas, de protección social e información para que el derecho a la alimentación no se vea vulnerado, pues otro de los grandes retos en materia alimentaria es el acceso; la ONU estima que al menos 820 millones de personas en el mundo siguen padeciendo hambre.

En este rubro, además de la FAO, otros organismos internacionales han hecho un llamado a las naciones, a empresas, a productores locales y particulares a emprender alianzas estratégicas con miras a diseñar las acciones necesarias para que todas las personas accedan a su derecho fundamental a la alimentación.

Estrategias como los bancos de alimentos, proyectos productivos y hortalizas de traspatio, son oportunidades reales para que las poblaciones y grupos necesitados accedan, produzcan y consuman alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, legumbres y cereales.

Una buena nutrición es fundamental para la salud de las personas y para el bienestar general, especial atención requieren las niñas, los niños, las mujeres en gestación y las personas adultas mayores. Avancemos con el objetivo en la mente.

*Presidente de la Comisión de Derechos

Humanos del Estado de México

Tw y FB: @JorgeOLveraG

“Nuestra comida debería ser nuestra medicina y nuestra medicina debería ser nuestra comida.” Hipócrates

El estilo de vida saludable empieza desde la primera infancia y debe mantenerse a lo largo de la vida del ser humano para alejar la presencia de enfermedades no transmisibles como la obesidad, diabetes, anemia, derrames, diversos tipos de cáncer, así como trastornos físicos que afectan la calidad de vida de las personas.

Bajo ese principio y el de eliminar el hambre alrededor del mundo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) impulsa el Día Mundial de la Alimentación que en este año se celebra el próximo 16 de octubre.

En México es urgente impulsar los buenos hábitos alimenticios, las razones son muy claras: somos el segundo país más obeso del planeta y el número de casos de diabetes es el más alto de nuestra historia; hoy el sistema de salud emplea el 5.3% del Producto Interno Bruto (PIB) para la atención de pacientes con diabetes, cifra que representa un billón 200 mil millones de pesos, según ha informado en esta misma semana la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Los individuos tienen la responsabilidad absoluta sobre sus hábitos, por ello el Catálogo de Calificación de las Violaciones a Derechos Humanos de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (Codhem) considera el derecho a la educación para la salud, alimentación e higiene, a fin de que las autoridades provean a las personas de información, orientación y capacitación sobre estos temas.

Es imprescindible conocer con precisión los valores nutricionales de los alimentos que consumimos, por ello la Codhem saluda la reciente reforma a la Ley General de Salud que determinó colocar a los alimentos y bebidas un etiquetado frontal con los ingredientes del producto; esta nueva disposición, aprobada por la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, empodera al consumidor y abona a la creación de un entorno alimentario saludable.

En la Codhem coincidimos también con otro de los mensajes que promueve la FAO en el Día Mundial de la Alimentación, que consiste en el impulso de estrategias productivas, sanitarias, económicas, de protección social e información para que el derecho a la alimentación no se vea vulnerado, pues otro de los grandes retos en materia alimentaria es el acceso; la ONU estima que al menos 820 millones de personas en el mundo siguen padeciendo hambre.

En este rubro, además de la FAO, otros organismos internacionales han hecho un llamado a las naciones, a empresas, a productores locales y particulares a emprender alianzas estratégicas con miras a diseñar las acciones necesarias para que todas las personas accedan a su derecho fundamental a la alimentación.

Estrategias como los bancos de alimentos, proyectos productivos y hortalizas de traspatio, son oportunidades reales para que las poblaciones y grupos necesitados accedan, produzcan y consuman alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, legumbres y cereales.

Una buena nutrición es fundamental para la salud de las personas y para el bienestar general, especial atención requieren las niñas, los niños, las mujeres en gestación y las personas adultas mayores. Avancemos con el objetivo en la mente.

*Presidente de la Comisión de Derechos

Humanos del Estado de México

Tw y FB: @JorgeOLveraG