/ martes 5 de mayo de 2020

Visión Democrática | La “normalidad democrátca” tras el Covid-19

Bruno Kaufmann, Director de Relaciones Internacionales de la Swiss Democracy Foundation, y Copresidente del Foro Global sobre Modern Direct Democracy, público un interesante artículo intitulado: “Volver a una nueva normalidad: la democracia despierta de la hibernación de Covid-19”, trataremos de hacerle una breve reseña

El texto analiza cómo algunos parlamentos se encuentran ansiosos por volver a la normalidad, aunque como en el caso del Congreso Nacional del Pueblo en China “lo normal” no signifique “algo nuevo”, al considerar la continuidad de sus medidas antidemocráticas contra Hong Kong.

Respecto de contextos más democráticos, Kaufmann explica que el afán de regresar a la “normalidad” puede ser una ilusión, la Organización Mundial de la Salud espera que la pandemia dure meses, incluso años, por lo que hay que aprender a vivir con una enfermedad global para la que no hay vacuna todavía, sólo las reglas básicas de protección como el distanciamiento físico, el lavado de manos, quedarse en casa y evitar viajes no esenciales. De esta manera, las medidas como el cierre de fronteras, escuelas, restaurantes y tiendas no son sostenibles a largo plazo, como tampoco la legislación de emergencia que han adoptado diversos países.

Un factor que analiza Kaufmann es “la confianza social”: ¿Por qué la confianza social supera al gran gobierno en la lucha contra el virus? Malcolm Fairbrother, profesor de la Universidad de Umea en el norte de Suecia, explica que “la confianza social es la creencia de que se puede confiar en la mayoría de las personas en situaciones críticas”. Asimismo, el catedrático hace referencia a investigaciones que muestran a los países de altos niveles de confianza social más saludables y con economías más prósperas en comparación con los países de baja confianza.

Para Fairbrother, a primera vista, las democracias modernas estarían peor preparadas para el manejo de la pandemia a diferencia de los regímenes autocráticos que pueden controlar con mayor facilidad a sus sociedades, no obstante, agrega, las sociedades con mayores niveles de confianza social son mucho mejores para garantizar factores fundamentales como la democracia participativa, la transparencia y la salud pública, incluso en tiempos difíciles.

A manera de conclusión, Kaufmann expone que, con motivo de la pandemia, el debate sobre el voto electrónico y otras formas de participación digital deberán abordarse pronto en todo el mundo.

Sería interesante preguntarnos si la confianza social en nuestra democracia ha mejorado en México con motivo de la pandemia; y si no, también sería útil que reflexionemos en el cómo podemos aumentar ese capital social, entre todas y todos dada su importancia en los tiempos por venir.

@CP_IEEM_MX

Bruno Kaufmann, Director de Relaciones Internacionales de la Swiss Democracy Foundation, y Copresidente del Foro Global sobre Modern Direct Democracy, público un interesante artículo intitulado: “Volver a una nueva normalidad: la democracia despierta de la hibernación de Covid-19”, trataremos de hacerle una breve reseña

El texto analiza cómo algunos parlamentos se encuentran ansiosos por volver a la normalidad, aunque como en el caso del Congreso Nacional del Pueblo en China “lo normal” no signifique “algo nuevo”, al considerar la continuidad de sus medidas antidemocráticas contra Hong Kong.

Respecto de contextos más democráticos, Kaufmann explica que el afán de regresar a la “normalidad” puede ser una ilusión, la Organización Mundial de la Salud espera que la pandemia dure meses, incluso años, por lo que hay que aprender a vivir con una enfermedad global para la que no hay vacuna todavía, sólo las reglas básicas de protección como el distanciamiento físico, el lavado de manos, quedarse en casa y evitar viajes no esenciales. De esta manera, las medidas como el cierre de fronteras, escuelas, restaurantes y tiendas no son sostenibles a largo plazo, como tampoco la legislación de emergencia que han adoptado diversos países.

Un factor que analiza Kaufmann es “la confianza social”: ¿Por qué la confianza social supera al gran gobierno en la lucha contra el virus? Malcolm Fairbrother, profesor de la Universidad de Umea en el norte de Suecia, explica que “la confianza social es la creencia de que se puede confiar en la mayoría de las personas en situaciones críticas”. Asimismo, el catedrático hace referencia a investigaciones que muestran a los países de altos niveles de confianza social más saludables y con economías más prósperas en comparación con los países de baja confianza.

Para Fairbrother, a primera vista, las democracias modernas estarían peor preparadas para el manejo de la pandemia a diferencia de los regímenes autocráticos que pueden controlar con mayor facilidad a sus sociedades, no obstante, agrega, las sociedades con mayores niveles de confianza social son mucho mejores para garantizar factores fundamentales como la democracia participativa, la transparencia y la salud pública, incluso en tiempos difíciles.

A manera de conclusión, Kaufmann expone que, con motivo de la pandemia, el debate sobre el voto electrónico y otras formas de participación digital deberán abordarse pronto en todo el mundo.

Sería interesante preguntarnos si la confianza social en nuestra democracia ha mejorado en México con motivo de la pandemia; y si no, también sería útil que reflexionemos en el cómo podemos aumentar ese capital social, entre todas y todos dada su importancia en los tiempos por venir.

@CP_IEEM_MX