Bandera anticorrupción de AMLO ondea a media asta: Pichardo Pagaza

Rosamaría Coyotécatl

  · lunes 8 de julio de 2019

Foto: Mariano Soriano.

La bandera anticorrupción del gobierno de Andrés Manuel López Obrador está ondeando a media asta, advirtió Ignacio Pichardo Pagaza al mostrar su desacuerdo de que el presidente de México haya decidido “perdonar” a los corruptos del pasado y tenga la vista puesta al frente. Supuso que en algún momento la gente lo obligará a llegar a ese punto.

Al hablar de los seis meses de la presente gestión, el ex gobernador y experto en administración pública, subrayó que ha faltado oficio político administrativo para llevar adelante las decisiones gubernamentales, que no dudó pueden ser muy correctas, pero han dejado la impresión de que es desbarajuste, y a lo mejor no lo es tanto, pero esa es la impresión que se queda.

En una larga plática con este medio de información, quien fuera también ex presidente nacional del PRI, habló de diversos temas, entre ellos, la ya próxima renovación de su dirigencia partidista, los errores cometidos por su partido y la presente administración federal.

Foto: Mariano Soriano.

De la primera, reconoció que el telón de fondo fue una derrota inocultable y por demás significativa, cuyos orígenes fueron varios y casi todos atribuibles al propio PRI.

Nos la ganamos a pulso y hay que reconocer que López Obrador llevaba 18 años de campaña y había recorrido todo el país, por lo que no nada más fuimos nosotros; también ellos nos empujaron a la fosa, no digo que con una buena campaña, pero sí con un liderazgo basado en elementos positivos.

En este sentido, aplaudió el trabajo de Claudia Ruiz Massieu, quien se propuso que el PRI no se le desmorona en las manos y lo logró. “En las últimas elecciones no se dedicó a hacer planteamientos ideológicos o una crítica permanente al nuevo gobierno de Morena, sino trató de que el priísmo no se precipita en una fuga que pusiera en entredicho la posibilidad de seguir funcionando como partido político”.

Sin embargo, admitió que hubo personas que decidieron abandonar al tricolor, a quienes ubicó en dos categorías, la primera, los políticos “tránsfuga” quienes siendo muy cercanos a las decisiones políticas de los gobiernos priístas e incluso, habiendo asistido a reuniones del gabinete, de momento -dijo- los vemos funcionar ya en Morena, no sé si al más alto nivel, o al siguiente, pero sí como muestra de una gran deslealtad.

Y se refirió a los otros, aquellos que fueron simpatizantes priístas, que incluso ocuparon puestos de representación electoral o participaron como funcionarios y fueron invitados a trabajar con Morena; a ellos no los critico, aclaró.

Explicó que ellos están desempeñando puestos técnicos, no de decisión de política pública o gubernamental, por lo que consideró justo puedan seguir desempeñando su tarea, más porque la administración de Morena, es una administración débil y si hay oportunidad de reforzarla, deben hacerlo. “A los que me han hecho favor de preguntarme, les he dicho que si es un puesto técnico, no solamente deben aceptarlo sino que tienen la obligación de servir a su país, por la razón que digo”.

Foto: Mariano Soriano.


Candidatos a la dirigencia PRI

Pichardo lamentó que en la carrera por la presidencia del Comité Directivo Nacional del PRI, José Narro, un activo valiosísimo, haya tomado la decisión de renunciar no sólo la candidatura sino al partido, pero insistió que tanto Ivonne Ortega como Alejandro Moreno, son excelentes candidatos con un peso político similar, lo que en su momento les faltó en la elección presidencial y en su dirigente nacional, dijo y se refirió a José Antonio Meade y Enrique Ochoa, quienes ni conocían al partido, ni el partido los conocía.

Aquí expreso un “mea culpa” porque fue un error de todos. “Tuvimos dos o tres reuniones importantes donde nos pidieron nuestra opinión y no supimos señalar y decir con todo respeto, será un técnico excelente, un hombre honesto, inteligente, pero ni conoce al partido ni el partido lo conoce, y así no vamos a salir adelante”.


Corrupción

Pichardo, quien fuera además diputado local, procurador federal del Consumidor y secretario de la Contraloría de la Federación, se mostró consternado al tocar el tema de la corrupción de algunos ex gobernadores, la que los golpeó frontalmente y aún no se han acaban de curar.

“Estos bandidos aprovechándose de un puesto de elección popular, llegaron a enriquecerse y a destrozar la confianza de la gente en nuestro partido, lo cual nos costará todavía más adelante”. Por ello, se mostró en desacuerdo de que el presidente haya decidido “perdonar” a los corruptos del pasado.

Reconoció que hubo lentitud del PRI para expulsarlos, pero señaló que la expulsión es algo relativo. “Ni siquiera es la muerte política, porque les abren la puerta en otros partidos. Entonces hay que ir al fondo, con una investigación completa y bien armada, para que luego no salgan con que le faltó algo. Hay que hacer las cosas con seriedad y la corrupción sí nos golpeó frontalmente y todavía no nos acabamos de curar de este tremendo mal”.

Recordó que la primera vez que fue diputado, había un dicho en la cámara, “entre políticos, se respeta la lana”, lo que significaba hacerse de la “vista gorda”. Y eso se prestó a que muchos se enriquecieran a costas de los puestos de elección popular que tuvieron y eso no se vale, dijo aún más consternado.

En cuanto al ex presidente de PEMEX, Emilio Lozoya Austin, por quien la Fiscalía General de México emitió una orden de detención por el caso de presuntos sobornos de parte de la empresa brasileña Odebrecht, solo alcanzó a decir que daba “pena ajena”.

Recordó que cuando fue contralor de la federación, se tomaron decisiones duras contra 4 subsecretarios y a varios niveles, la más dura, la detención del ingeniero Jorge Díaz Serrano, ex director de PEMEX.


Enrique Peña

Desde un ángulo personal, mencionó que por parte del ex presidente de México recibió un trato afectuoso, amable y excelente, por lo que no puedo -insistió- expresarme mal de él, pero desde otro punto de vista, “creo que en su gobierno hubo errores graves que pudieron haberse evitado y esos errores le han costado al presidente y a su administración el rechazo de la opinión pública del país”.


Seis meses de AMLO

Experto en Administración Pública, Pichardo apuntó que la gestión de Morena deja mucho que desear en estos seis meses e indicó que carecían de personal preparado para cubrir todas las posiciones de lo que llamaría el área ejecutiva y directiva de la administración pública. “Estamos hablando por lo menos de 10 mil funcionarios, entre los funcionarios de dirección, los que hacen política pública, política gubernamental y los que operan la administración”.

Abundó que ante dicha situación, no tuvieron más remedio que acudir a otros criterios que no fueron de mérito ni calificación técnica ni administrativa y subrayó que contar con experiencia y una formación técnica o administrativa, no es ser fifí, para nada, entonces ahí hay un error.

Insistió que ha habido muchas improvisaciones y el resultado es que funciona mal la administración pública en estos seis meses.

Puntualizó que una decisión importante puede ser impositiva o mal implementada, por no tener los caminos administrativos y jurídicos en un sentido amplio y ejemplificó con el traslado de la Policía Federal a la Guardia Nacional, donde se hicieron bolas.

No obstante, apuntó que un juicio general, superficial, es que la administración pública federal ha funcionado de manera deficiente por diversas razones, pero analizar el desarrollo del país, es mucho más complejo. Hay cosas que están funcionando bien y otras que no.

Aseguró que en general el sector extranjero se siente tranquilo de cómo van las cosas en el país, incluso están más tranquilos que nosotros aquí adentro, e insistió que aún cundo la administración pública ha fallado, el país saldrá adelante.