Especialista habla sobre la desigualdad de la maternidad

Las mujeres madres de familia enfrentan retos en el ámbito social, fundamentados en los estereotipos y la maternidad idealizada que prevalecen, señaló la investigadora Norma Baca Tavira

Elizabeth Ríos | El Sol de Toluca

  · martes 10 de mayo de 2022

Foto: ilustrativa/Everardo Nava | El Sol de Tlaxcala

La maternidad también presenta desigualdades dentro del ámbito social, pues aun cuando se desenvuelvan en el ámbito profesional, las mujeres enfrentan retos importantes como el desempeño de sus actividades laborales y el cuidado y crianza de sus hijos, bajo el contexto de los estereotipos que la sociedad impone.

De acuerdo con Norma Baca Tavira, profesora e investigadora en el Instituto de Ciencias Agropecuarias Rurales de la UAEMéx, en la entidad el 51.44% de la población son mujeres, mientras que de la totalidad de las mexicanas un 13.5% son mexiquenses, lo que refleja la posición de mayoría de la mujer en el ámbito social.

Estadísticas

En el marco de la conferencia Maternodades en (Des) igualdad, Mujeres, Cuidados y Sustento de la Vida, organizado por la Secretaría de la Mujer, en el marco del Día de las Madres, refirió que, en promedio, las mujeres mexiquenses tienen un promedio de 1.9 hijos al término de su vida reproductiva, mientras que en uno de cada dos nacimientos registrados la madre tiene entre 20 y 29 años.

Respecto a la condición de conyugalidad de las mujeres mexiquenses en 2020, la investigadora destacó que un 4.69% eran viudas, el 2.38% estaban divorciadas, el 2.05 estaban separadas, el 3% casadas por el civil y la iglesia, el 2.05 en unión libre, el 3.26 únicamente casadas por la iglesia y el 2.41 por el civil.

La ex coordinadora del Centro de Investigaciones y Estudios en Movilidades y Migraciones Internacionales de la Máxima Casa de Estudios mexiquense destacó que del total de las mujeres que acudieron a registrar a sus hijos en 2019, un 24.6% tenían un trabajo remunerado, mientras que en el caso de los hombres era un 79.4%, situación que refleja la desigualdad laboral durante la maternidad y paternidad.


No obstante, el porcentaje de mujeres que contaban con un trabajo remunerado en 2019 en la entidad era mayor al registrado en años anteriores, pues en 2015 sólo un 20.5% de las mujeres madres de familia contaban con un empleo y recibían un pago, en 2010 un 17.6%, en el 2005 un 18.8%, en el 2000 un 15.7% y en 1995 un 16.4%.

Con base en las estadísticas de natalidad del INEGI, la investigadora destacó que según la posición en el trabajo de la madre y el padre, el 70.0% de las mujeres eran empleadas, el 10.6% trabajaban por cuenta propia y el 8.4% contaban con un trabajo no remunerado; en este último para los hombres el porcentaje era de apenas un 0.4%.

Hasta un 7% de las mujeres trabajadoras eran obreras, el 1.3 eran el patrón o empresaria y el 1.1% eran jornaleras o peón.

En el caso de las madres que declararon no trabajar, el 92% aseguró que su motivo principal eran los quehaceres del hogar, mientras que en el caso de los hombres el porcentaje era sólo del 12.8%.

Con esto vamos vislumbrando grandes desigualdades de género en el caso de las madres y padres, pues un 92% de ellas dijeron que no estaban trabajando debido a los quehaceres del hogar”, comentó Norma Baca Tavira.

Maternidad durante actividad laboral

Una mujer en edad productiva y económicamente activa debe enfrentar la exigencia de cumplir con su roll como trabajadora sin descuidar el de ser madre.

Las estadíscas del INEGI del 2020 muestran que sólo un 23.9% de las mujeres trabajadoras contaban con servicio de guardería o cuidados maternos, mientras que el 76.1% carecían de ese servicio.

La crianza sigue estando recargada en las mujeres y muestra de ello es que cuando no cuentan con servicio de guardería tienen que contratar a otras mujeres, que generalmente se encuentran con una mayor precariedad económica, para que se encarguen del cuidado de su hijo o hija mientras ellas trabajan”.

En promedio, las mujeres que eran madres de familia laboraban (sin remuneración) hasta 50.4 horas a la semana en 2019, mientras que en el caso de los hombres el promedio era del 19.6 horas.

No obstante, al hablar de trabajo remunerado la diferencia de género era amplia, pues bajo esta modalidad los hombres trabajaban hasta 52.5 horas por semana y las mujeres sólo 35.1 horas.

Mientras que el 74.8% del tiempo destinado a las labores domésticas fue por parte de las mujeres y en el caso de los hombres apenas el 25.2%.