/ sábado 24 de agosto de 2019

Repuntaron cristalazos y robo de autopartes en alrededores de funerarias de Toluca

Estimó especialista un incremento de hasta un 70 por ciento en estos ilícitos

Ante la complacencia de las autoridades los cristalazos y el robo de autopartes se ha incrementado hasta un 70% en Toluca, lo mismo en los alrededores de las funerarias (las que se ubican en Tollocan y la de IMSS sobre Hidalgo), que en otras avenidas muy concurridas de la ciudad.

Ante dicho panorama, Cristina Eugenia Pablo Dorantes, coordinadora de la licenciatura en Seguridad Ciudadana de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), lamentó que exista una preocupante cifra negra en este tipo de lícitos, debido a que muchos ciudadanos afectados consideran una perdida de tiempo acudir ante el Ministerio Público.

"Muchos delitos no se denuncian, debido a que la gente ve que no prosperan las investigaciones. Además de que sí acuden a una funeraria sus prioridades en ese momento son otras", externó la especialista.


Aunque existen cámaras de videovigilancia no hay resultados

Asimismo, destacó que aunque operan cámaras de videovigilancia en diferentes puntos de la ciudad, la realidad es que de poco han servido.

Al respecto, Pablo Dorantes consideró preocupante el hecho de que en la Feria del Marisco en Zinacantepec, vayan a dejar de operar los estacionamientos, “y por ello, nos preguntamos: ¿en dónde están las políticas públicas para generar los empleos que tanto requieren los mexiquenses?.

“No existen garantías cuando uno hace uso de los vehículos, y siempre estamos a la expectativa de que nos puedan dar un cristalazo”, lamentó.


Delincuentes no respetan ni funerarias

Por su parte, Rosaura Ramírez señaló que el pasado jueves acudió con su familia al velatorio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que se ubica sobre la avenida Hidalgo, pero cuál sería su sorpresa que después de permanecer en este sitio durante una hora sus familiares le avisaron que le habían dado un cristalazo a su vehículo y se llevaron su bateria.

“Ya no podemos estar seguros ni en las funerarias, ¿cómo es posible que en cuestión de minutos nadie se percate de que le dan cristalazos a los automóviles, cuando se trata de una calle muy transitada”, sostuvo.

Después del mal rato que paso, pidió a quienes acuden a estos sitios que tomen sus previsiones, ya que este tipo de ilícitos quedan impunes, porque mucha gente prefiere no levantar denuncias porque le dan prioridad al momento familiar por el que atraviesan.

También se ha tenido conocimiento de cristalazos a automóviles en las inmediaciones de una funeraria que se ubica sobre Tollocan, entre Heriberto Enríquez y Pino Suárez.

Alto número de estos ilícitos no se denuncia

Según cifras de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), realizada por el INEGI, la llamada cifra negra (delitos no denunciados) en nuestro país asciende al 93.2%.

Según la encuesta, el año pasado se cometieron un total de 33.6 millones de delitos, lo que resultó en una tasa de concentración de 1.3 delitos por habitante, de lo cual se puede inducir que un gran número de personas fueron víctimas de más de un delito en el periodo de un año.

Ante la complacencia de las autoridades los cristalazos y el robo de autopartes se ha incrementado hasta un 70% en Toluca, lo mismo en los alrededores de las funerarias (las que se ubican en Tollocan y la de IMSS sobre Hidalgo), que en otras avenidas muy concurridas de la ciudad.

Ante dicho panorama, Cristina Eugenia Pablo Dorantes, coordinadora de la licenciatura en Seguridad Ciudadana de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), lamentó que exista una preocupante cifra negra en este tipo de lícitos, debido a que muchos ciudadanos afectados consideran una perdida de tiempo acudir ante el Ministerio Público.

"Muchos delitos no se denuncian, debido a que la gente ve que no prosperan las investigaciones. Además de que sí acuden a una funeraria sus prioridades en ese momento son otras", externó la especialista.


Aunque existen cámaras de videovigilancia no hay resultados

Asimismo, destacó que aunque operan cámaras de videovigilancia en diferentes puntos de la ciudad, la realidad es que de poco han servido.

Al respecto, Pablo Dorantes consideró preocupante el hecho de que en la Feria del Marisco en Zinacantepec, vayan a dejar de operar los estacionamientos, “y por ello, nos preguntamos: ¿en dónde están las políticas públicas para generar los empleos que tanto requieren los mexiquenses?.

“No existen garantías cuando uno hace uso de los vehículos, y siempre estamos a la expectativa de que nos puedan dar un cristalazo”, lamentó.


Delincuentes no respetan ni funerarias

Por su parte, Rosaura Ramírez señaló que el pasado jueves acudió con su familia al velatorio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que se ubica sobre la avenida Hidalgo, pero cuál sería su sorpresa que después de permanecer en este sitio durante una hora sus familiares le avisaron que le habían dado un cristalazo a su vehículo y se llevaron su bateria.

“Ya no podemos estar seguros ni en las funerarias, ¿cómo es posible que en cuestión de minutos nadie se percate de que le dan cristalazos a los automóviles, cuando se trata de una calle muy transitada”, sostuvo.

Después del mal rato que paso, pidió a quienes acuden a estos sitios que tomen sus previsiones, ya que este tipo de ilícitos quedan impunes, porque mucha gente prefiere no levantar denuncias porque le dan prioridad al momento familiar por el que atraviesan.

También se ha tenido conocimiento de cristalazos a automóviles en las inmediaciones de una funeraria que se ubica sobre Tollocan, entre Heriberto Enríquez y Pino Suárez.

Alto número de estos ilícitos no se denuncia

Según cifras de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), realizada por el INEGI, la llamada cifra negra (delitos no denunciados) en nuestro país asciende al 93.2%.

Según la encuesta, el año pasado se cometieron un total de 33.6 millones de delitos, lo que resultó en una tasa de concentración de 1.3 delitos por habitante, de lo cual se puede inducir que un gran número de personas fueron víctimas de más de un delito en el periodo de un año.