/ jueves 14 de octubre de 2021

Imagogenia | Por el lodo

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) modificó su código de ética lo que ha causado mucha controversia y es que, estos cambios han sido catalogados como: una mordaza a la comunidad científica, una violación a la libertad de expresión y hasta como amenazas a sus empleados. Lo cierto aquí es que dicho instituto lleva ya bastante tiempo en el ojo del huracán más después de los problemas de imagen que enfrentó por el escándalo de las acusaciones hechas en contra de 31 de sus científicos, por presunto desvío de recursos.


Siendo honestos los códigos de conducta no son nada nuevo y tampoco son malos, muchas marcas los usan y aplican para mejorar y mantener la imagen de la empresa, pues recordemos que los integrantes de la institución también son parte de su imagen, tanto dentro como fuera; Estos códigos de ética o de conducta, en teoría, están diseñados para promover un mejor ambiente laboral, para prevenir problemáticas, entre otros factores pero ciertamente también están hechos como una herramienta de construcción de la imagen. Y es que, en estos se plantea el “como se espera que un integrante de X se comporte dentro y fuera de la empresa” por lo que, sin importar donde se encuentre estos siempre deben apegarse a dichos estándares.


Ahora, la modificación en el código de ética del Conacyt no debería ser algo alarmante, este se publicó originalmente en 2019 y evidentemente con el paso del tiempo debe sufrir cambios acordes a las circunstancias que vive la institución, sin embargo, el nuevo código de conducta al parecer tiene un apartado que ha puesto en mal la imagen del Consejo, ya que en este se indica que los empleados que laboren en dicha institución deberán “abstenerse de emitir comentarios y opiniones negativos o desfavorables sobre las políticas o programas del Conacyt”, lo que también incluye sus redes sociales, todo con el objetivo de mantener su imagen pública.


Ciertamente cada quién es libre de publicar lo que más le plazca en sus redes sociales, pero como lo he dicho en infinidad de ocasiones, formar parte de una red social te hace una figura pública y por ende debes tener extremo cuidado con aquello que publicas en esta, ya que estas siendo observado por miles de personas y una de esas puede ser tu jefe. Sin duda esto es algo que el Consejo tiene claro y por lo mismo espera un poco de “lealtad” por parte de sus empleados al pedirles que no se expresen mal de la institución dónde laboran, mas en esta ocasión el manejo de la narrativa no fue el ideal -lo que ha dejado en evidencia una fuerte problemática de imagen interna- y de nueva cuenta la imagen del Conacyt se vio arrastrada por el lodo, por lo que en aras de resarcir un poco el daño, se publicó un comunicado defendiendo y aclarando los detalles en los cambios de su Código de Conducta.


Sin duda este instituto tiene mucho que trabajar para ganar la lealtad de sus empleados, pues si bien tiene claro que ellos son parte integral de su imagen, también queda claro que, de momento, la dinámica interna está muy desgastada.


Doctoranda en Imagen Pública

Directora π en SCIO Group
Ex godín Gubernamental
Fisgona por naturaleza y delirante por la imagen
Facebook: Mar Nava Argüelles

Twitter: @Mar_Naa

El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) modificó su código de ética lo que ha causado mucha controversia y es que, estos cambios han sido catalogados como: una mordaza a la comunidad científica, una violación a la libertad de expresión y hasta como amenazas a sus empleados. Lo cierto aquí es que dicho instituto lleva ya bastante tiempo en el ojo del huracán más después de los problemas de imagen que enfrentó por el escándalo de las acusaciones hechas en contra de 31 de sus científicos, por presunto desvío de recursos.


Siendo honestos los códigos de conducta no son nada nuevo y tampoco son malos, muchas marcas los usan y aplican para mejorar y mantener la imagen de la empresa, pues recordemos que los integrantes de la institución también son parte de su imagen, tanto dentro como fuera; Estos códigos de ética o de conducta, en teoría, están diseñados para promover un mejor ambiente laboral, para prevenir problemáticas, entre otros factores pero ciertamente también están hechos como una herramienta de construcción de la imagen. Y es que, en estos se plantea el “como se espera que un integrante de X se comporte dentro y fuera de la empresa” por lo que, sin importar donde se encuentre estos siempre deben apegarse a dichos estándares.


Ahora, la modificación en el código de ética del Conacyt no debería ser algo alarmante, este se publicó originalmente en 2019 y evidentemente con el paso del tiempo debe sufrir cambios acordes a las circunstancias que vive la institución, sin embargo, el nuevo código de conducta al parecer tiene un apartado que ha puesto en mal la imagen del Consejo, ya que en este se indica que los empleados que laboren en dicha institución deberán “abstenerse de emitir comentarios y opiniones negativos o desfavorables sobre las políticas o programas del Conacyt”, lo que también incluye sus redes sociales, todo con el objetivo de mantener su imagen pública.


Ciertamente cada quién es libre de publicar lo que más le plazca en sus redes sociales, pero como lo he dicho en infinidad de ocasiones, formar parte de una red social te hace una figura pública y por ende debes tener extremo cuidado con aquello que publicas en esta, ya que estas siendo observado por miles de personas y una de esas puede ser tu jefe. Sin duda esto es algo que el Consejo tiene claro y por lo mismo espera un poco de “lealtad” por parte de sus empleados al pedirles que no se expresen mal de la institución dónde laboran, mas en esta ocasión el manejo de la narrativa no fue el ideal -lo que ha dejado en evidencia una fuerte problemática de imagen interna- y de nueva cuenta la imagen del Conacyt se vio arrastrada por el lodo, por lo que en aras de resarcir un poco el daño, se publicó un comunicado defendiendo y aclarando los detalles en los cambios de su Código de Conducta.


Sin duda este instituto tiene mucho que trabajar para ganar la lealtad de sus empleados, pues si bien tiene claro que ellos son parte integral de su imagen, también queda claro que, de momento, la dinámica interna está muy desgastada.


Doctoranda en Imagen Pública

Directora π en SCIO Group
Ex godín Gubernamental
Fisgona por naturaleza y delirante por la imagen
Facebook: Mar Nava Argüelles

Twitter: @Mar_Naa

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