/ miércoles 4 de marzo de 2020

Repique inocente | Convulsión universitaria


La Universidad Autónoma del Estado de México pasa por tiempos convulsos. Como quizás nunca en la historia reciente de la máxima casa de estudios del estado de México, descontando por supuesto el movimiento que depuso del cargo al químico Jesús Barrera Legorreta, en el ya lejano 1977, si sus biógrafos están en lo correcto.

La inquietud —o como dirían en mi pueblo, la bronca— actual en la Universidad Autónoma del Estado de México no es cosa del actual rector Alfredo Barrera Baca, aunque no cabe duda de que él ha puesto su granito de arena para que la percepción que existe sea de una institución salpicada de problemas.

El estado actual de la máxima casa de estudios estatal pasa necesariamente por el escándalo bautizado como La Estafa Maestra, el descontento generado por la iniciativa oficial de reforma a la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México, la intromisión silenciosa de Morena en la vida y autonomía universitaria, la ríspida relación del rector con los diputados locales de la mayoría morenista, el movimiento Me Too y las actuales reivindicaciones estudiantiles en cinco facultades. Pero también por directivos y asesores de la administración central de la UAEM que han confundido tolerancia y diálogo con indulgencia, conformismo, pasividad, indolencia e inercia. En el entorno del rector, a algunos les ha quedado grande el saco. Cada quien se pone la corona que se labra, dice el dicho campirano.

La decisión de cancelar la presentación del tercer informe del rector Barrera Baca es la cereza del pastel. En mis 33 años de contacto con la UAEM, desde mi ingreso a la preparatoria, no recuerdo un hecho semejante. Sus efectos se conocerán en el futuro, pero por ahora queda una idea de incertidumbre. No sabemos que sucederá en el futuro a mediano y largo plazo, porque tal vez se esté inaugurando una nueva era en la Universidad Autónoma del Estado de México en donde se acabó el boato y el besamanos, ese en el que la burocracia universitaria no dudaba en pasar horas en fila para presentarle sus respetos al rector en turno.

Desde luego, el rector Alfredo Barrera cumplió con la legislación al entregar su informe al Consejo Universitario. Nadie puede reprocharle que así haya sido. Sí, tal vez, que haya dejado de lado la oportunidad de dar la cara a quienes han manifestado su inquietud por la seguridad, la violencia de género, los casos de acoso y hasta por las cuotas estudiantiles. Pero ese grupo no han cuestionado los logros y acciones del rector al frente de la UAEM, aunque sí los manejos financieros universitarios.

Corren nuevos tiempos. Nuevas prácticas. Otras formas políticas y también nuevas mayorías políticas. Todo eso tiene un peso en los sucesos actuales que revuelven a la Universidad Autónoma del Estado de México.

Indudablemente, también son un factor quienes se han ido al paro estudiantil, aparentemente sin plan ni programa que vaya más allá de sus reivindicaciones públicas. Sus objetivos y planteamientos parecen que se deciden en el momento, en estos días traqueteados y borrosos.

Director del noticiario Así Sucede de Grupo Acir Toluca.

Mail: felgonre@gmail.com. Twitter: @FelipeGlz.


La Universidad Autónoma del Estado de México pasa por tiempos convulsos. Como quizás nunca en la historia reciente de la máxima casa de estudios del estado de México, descontando por supuesto el movimiento que depuso del cargo al químico Jesús Barrera Legorreta, en el ya lejano 1977, si sus biógrafos están en lo correcto.

La inquietud —o como dirían en mi pueblo, la bronca— actual en la Universidad Autónoma del Estado de México no es cosa del actual rector Alfredo Barrera Baca, aunque no cabe duda de que él ha puesto su granito de arena para que la percepción que existe sea de una institución salpicada de problemas.

El estado actual de la máxima casa de estudios estatal pasa necesariamente por el escándalo bautizado como La Estafa Maestra, el descontento generado por la iniciativa oficial de reforma a la Ley de la Universidad Autónoma del Estado de México, la intromisión silenciosa de Morena en la vida y autonomía universitaria, la ríspida relación del rector con los diputados locales de la mayoría morenista, el movimiento Me Too y las actuales reivindicaciones estudiantiles en cinco facultades. Pero también por directivos y asesores de la administración central de la UAEM que han confundido tolerancia y diálogo con indulgencia, conformismo, pasividad, indolencia e inercia. En el entorno del rector, a algunos les ha quedado grande el saco. Cada quien se pone la corona que se labra, dice el dicho campirano.

La decisión de cancelar la presentación del tercer informe del rector Barrera Baca es la cereza del pastel. En mis 33 años de contacto con la UAEM, desde mi ingreso a la preparatoria, no recuerdo un hecho semejante. Sus efectos se conocerán en el futuro, pero por ahora queda una idea de incertidumbre. No sabemos que sucederá en el futuro a mediano y largo plazo, porque tal vez se esté inaugurando una nueva era en la Universidad Autónoma del Estado de México en donde se acabó el boato y el besamanos, ese en el que la burocracia universitaria no dudaba en pasar horas en fila para presentarle sus respetos al rector en turno.

Desde luego, el rector Alfredo Barrera cumplió con la legislación al entregar su informe al Consejo Universitario. Nadie puede reprocharle que así haya sido. Sí, tal vez, que haya dejado de lado la oportunidad de dar la cara a quienes han manifestado su inquietud por la seguridad, la violencia de género, los casos de acoso y hasta por las cuotas estudiantiles. Pero ese grupo no han cuestionado los logros y acciones del rector al frente de la UAEM, aunque sí los manejos financieros universitarios.

Corren nuevos tiempos. Nuevas prácticas. Otras formas políticas y también nuevas mayorías políticas. Todo eso tiene un peso en los sucesos actuales que revuelven a la Universidad Autónoma del Estado de México.

Indudablemente, también son un factor quienes se han ido al paro estudiantil, aparentemente sin plan ni programa que vaya más allá de sus reivindicaciones públicas. Sus objetivos y planteamientos parecen que se deciden en el momento, en estos días traqueteados y borrosos.

Director del noticiario Así Sucede de Grupo Acir Toluca.

Mail: felgonre@gmail.com. Twitter: @FelipeGlz.

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