/ jueves 3 de octubre de 2019

Hablemos de Paz y No Violencia / Raíces toluqueñas de León-Portilla


Para el día de hoy se había planeado un homenaje a don Miguel León-Portilla en el marco del homenaje nacional que realiza la Secretaría de Cultura federal y como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro del Estado de México (FILEM) 2019, con la presencia de su hija María Luisa, su editor Juan José Salazar Embarcadero y quien esto escribe, con una breve reseña sobre su vasta y erudita obra. Era un homenaje en vida. Desafortunadamente ya no lo será. Como sabemos, don Miguel, el gran tlamatini mexicano, murió la noche del pasado martes 1 de octubre. Nuestro homenaje será póstumo.

Lo cierto es que a partir de ese momento comenzaron las semblanzas con su vida y obra y por supuesto, más homenajes. Por lo tanto el que se había planeado en la FILEM se realiza sólo con uno de los participantes originales, quien esto escribe, y con apoyo de algunos historiadores e investigadores mexiquenses. En cualquier caso quiero utilizar este espacio para esbozar un aspecto poco conocido de la biografía de don Miguel: sus raíces toluqueñas.

Miguel León-Portilla nació en la Ciudad de México, antigua Tenochtitlán, el 22 de febrero de 1926. Desde su origen tiene vínculos con Toluca pues su abuela paterna, doña Úrsula Ortiz Quiros, era oriunda de esta ciudad capital. Ella nació en 1848 en la Toluca convulsa e invadida por los norteamericanos. Se casó en 1870 con don Gil Mariano León Elizondo, quien fue notario número 1 de la Ciudad de México, conocido también por ser uno de los notarios a los que más recurrió el presidente Porfirio Díaz. La pareja tuvo ocho hijos, el segundo de ellos, Miguel León Ortiz, nació en 1874 y se casó con María Luisa Portilla Nájera. Estos son los padres de Miguel.

Por otra parte, nuestro homenajeado realizó estudios profesionales en Guadalajara y en Los Ángeles, California. Pero fue en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM donde obtuvo el doctorado en Filosofía bajo la dirección de un ilustre mexiquense, otro toluqueño, para más señas: Ángel María Garibay Kintana. El padre Garibay nació en Toluca el 18 de junio de 1892. Fue un gran filósofo, historiador, filólogo y nahuatlato, Premio Nacional de Ciencias y Artes 1965 y miembro de las Academias Mexicanas de la Lengua y de la Historia.

León-Portilla adquirió de él su amor por la cultura náhuatl. Cabe señalar que su tesis de doctorado, que es también su primer libro, es un clásico de las letras nacionales: La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes, el cual ha cumplido 50 años y es el primer tratado que analiza el pensamiento de los antiguos mexicanos en su propia lengua y no con categorías occidentales. Por supuesto en esta tesis hay mucho de la visión de nuestro toluqueño, el padre Garibay.

rodrigo.pynv@hotmail.com; Facebook: Rodrigo Sánchez; @RodrigoSanArce


Para el día de hoy se había planeado un homenaje a don Miguel León-Portilla en el marco del homenaje nacional que realiza la Secretaría de Cultura federal y como parte de las actividades de la Feria Internacional del Libro del Estado de México (FILEM) 2019, con la presencia de su hija María Luisa, su editor Juan José Salazar Embarcadero y quien esto escribe, con una breve reseña sobre su vasta y erudita obra. Era un homenaje en vida. Desafortunadamente ya no lo será. Como sabemos, don Miguel, el gran tlamatini mexicano, murió la noche del pasado martes 1 de octubre. Nuestro homenaje será póstumo.

Lo cierto es que a partir de ese momento comenzaron las semblanzas con su vida y obra y por supuesto, más homenajes. Por lo tanto el que se había planeado en la FILEM se realiza sólo con uno de los participantes originales, quien esto escribe, y con apoyo de algunos historiadores e investigadores mexiquenses. En cualquier caso quiero utilizar este espacio para esbozar un aspecto poco conocido de la biografía de don Miguel: sus raíces toluqueñas.

Miguel León-Portilla nació en la Ciudad de México, antigua Tenochtitlán, el 22 de febrero de 1926. Desde su origen tiene vínculos con Toluca pues su abuela paterna, doña Úrsula Ortiz Quiros, era oriunda de esta ciudad capital. Ella nació en 1848 en la Toluca convulsa e invadida por los norteamericanos. Se casó en 1870 con don Gil Mariano León Elizondo, quien fue notario número 1 de la Ciudad de México, conocido también por ser uno de los notarios a los que más recurrió el presidente Porfirio Díaz. La pareja tuvo ocho hijos, el segundo de ellos, Miguel León Ortiz, nació en 1874 y se casó con María Luisa Portilla Nájera. Estos son los padres de Miguel.

Por otra parte, nuestro homenajeado realizó estudios profesionales en Guadalajara y en Los Ángeles, California. Pero fue en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM donde obtuvo el doctorado en Filosofía bajo la dirección de un ilustre mexiquense, otro toluqueño, para más señas: Ángel María Garibay Kintana. El padre Garibay nació en Toluca el 18 de junio de 1892. Fue un gran filósofo, historiador, filólogo y nahuatlato, Premio Nacional de Ciencias y Artes 1965 y miembro de las Academias Mexicanas de la Lengua y de la Historia.

León-Portilla adquirió de él su amor por la cultura náhuatl. Cabe señalar que su tesis de doctorado, que es también su primer libro, es un clásico de las letras nacionales: La filosofía náhuatl estudiada en sus fuentes, el cual ha cumplido 50 años y es el primer tratado que analiza el pensamiento de los antiguos mexicanos en su propia lengua y no con categorías occidentales. Por supuesto en esta tesis hay mucho de la visión de nuestro toluqueño, el padre Garibay.

rodrigo.pynv@hotmail.com; Facebook: Rodrigo Sánchez; @RodrigoSanArce